on el objetivo de fortalecer el monitoreo del recurso hídrico y mejorar la planificación frente a escenarios futuros, el Ministerio de Producción y Ambiente instaló una nueva estación de medición en el Glaciar Martial de Ushuaia.
El trabajo se realizó de manera conjunta con la Subsecretaría de Recursos Hídricos de Nación y contó con la participación de equipos técnicos de la Dirección General de Recursos Hídricos y de la empresa EVARSA. La estación incorporada es de tipo nivométrica, lo que permite medir la cantidad de nieve acumulada y el volumen de agua contenido en ella.
Esta información resulta clave para la provincia, ya que la nieve acumulada en la montaña constituye la principal fuente de agua que alimenta ríos y arroyos a lo largo del año. En este caso, los datos permitirán conocer con mayor precisión el aporte del deshielo a la cuenca del arroyo Buena Esperanza, una de las principales fuentes de abastecimiento para la ciudad de Ushuaia.
El equipamiento instalado incluye un dispositivo conocido como “colchón de nieve”, o “snow pillow”, que funciona como una balanza capaz de registrar el peso de la nieve acumulada y estimar su equivalente en agua. A esto se suma un sensor que mide la altura del manto nival, lo que permite obtener información más detallada sobre la dinámica del recurso.
El director general de Recursos Hídricos, Gerardo Noir, destacó que la incorporación de esta tecnología “permite entender mejor cómo se comporta el recurso hídrico en la provincia y anticiparse a escenarios futuros, tanto para la planificación como para la prevención de riesgos”.
En la misma línea, el ministro de Producción y Ambiente, Francisco Devita, remarcó que contar con datos precisos es fundamental para la toma de decisiones. “Nos permite planificar obras, garantizar el abastecimiento y adaptarnos a los efectos del cambio climático”, señaló.
La nueva estación se integra a la red hidrológica provincial, que cuenta con dispositivos distribuidos estratégicamente para medir variables como caudales de ríos, precipitaciones y condiciones climáticas. Esta información resulta esencial para evaluar la evolución de la relación entre nieve y lluvia en un contexto de cambio climático, así como para optimizar el uso del agua y prevenir eventos extremos como inundaciones.