n violento episodio ocurrido en la madrugada del domingo en Río Grande terminó con la muerte de un hombre de 47 años, identificado como Gabriel Osvaldo Sánchez, quien recibió dos disparos de arma de fuego en el pecho en el interior de una vivienda ubicada en el asentamiento José Hernández, en la zona de la Margen Sur.
Por el homicidio, la Justicia ordenó la detención de dos hombres: Omar Rodríguez, de 56 años, propietario del inmueble donde se produjo el hecho, y Héctor Rubén Machado, de 49, señalado como el presunto autor material de los disparos. Ambos permanecen a disposición del Juzgado de Instrucción de turno, a cargo de la jueza Cecilia Cataldo.
El crimen se produjo en una casa situada en calle Los Indios 66, hasta donde acudieron efectivos de la Comisaría Cuarta tras ser alertados por la situación. Al arribar, los uniformados constataron la presencia de una persona sin signos vitales y con claras evidencias de haber sido atacada con un arma de fuego.
De acuerdo a las primeras reconstrucciones, en el lugar se desarrollaba una reunión social en la que varias personas compartían bebidas alcohólicas. En ese contexto, y por motivos que aún son materia de investigación, se habría iniciado una discusión que fue escalando en intensidad.
Según trascendió, en medio del conflicto Machado se retiró momentáneamente de la vivienda y regresó poco después con un arma de fuego. Sin mediar demasiado, efectuó al menos dos disparos contra Sánchez, impactando ambos proyectiles en el pecho de la víctima, lo que le provocó la muerte casi de manera inmediata.
Las pericias preliminares indican que el arma utilizada sería de calibre .22, aunque los investigadores trabajan para confirmar este dato y determinar si el acusado contaba con autorización legal para su portación. El arma secuestrada será sometida a análisis balísticos en el marco de la causa.
En paralelo, se llevan adelante distintas diligencias para esclarecer la mecánica exacta del hecho, identificar a todos los presentes durante la reunión y establecer el grado de participación de cada uno. No se descarta la imputación de nuevas personas en función del avance de la investigación.
Sánchez registraba antecedentes laborales en el ámbito del Servicio Penitenciario provincial, del cual había sido apartado en 2013 tras un episodio ocurrido en una unidad de detención, donde se produjo la fuga de internos en un contexto que fue atribuido a negligencia del personal encargado de la custodia.
El caso generó conmoción en el sector donde ocurrió el hecho, una zona caracterizada por asentamientos precarios y con antecedentes de episodios de violencia. La Justicia busca ahora reconstruir con precisión las horas previas al crimen para determinar responsabilidades y esclarecer definitivamente lo sucedido.