a situación del puerto de Ushuaia, el manejo de los recursos provinciales y, a su entender, la falta de una estrategia política unificada configuran, según la legisladora, un escenario de creciente desorden institucional en la provincia.
En ese marco, la vicepresidenta de la Legislatura, Victoria Vuoto cuestionó con dureza la forma en que se encaró la defensa frente a la intervención nacional del puerto. “Ha habido muy malas decisiones en el proceso desde que comenzó la auditoría”, sostuvo, y remarcó que “hubo un cúmulo de errores en la defensa de la posición de la provincia que la ha debilitado”.
Uno de los puntos más críticos, según explicó, es la fragmentación de las acciones judiciales. “Hoy hay dos o tres estrategias distintas: una del presidente del puerto, otra del Gobierno y otra de los trabajadores”, detalló, y advirtió sobre las consecuencias de esa dispersión. “Tener tres estrategias distintas de defensa de los intereses de la provincia lo único que hace es debilitar nuestra posición”, afirmó.
En ese contexto, defendió la decisión de involucrar a la Fiscalía de Estado. “Es importante su intervención porque va a convertirse en el jefe de la estrategia”, explicó, y planteó que el objetivo es ordenar la defensa. “Necesitamos centralizar una sola estrategia que permita robustecer la posición de la provincia”, indicó.
La legisladora fue más allá y calificó como “inaceptable” la falta de coordinación. “A veces la provincia se contradice y hace cosas contrapuestas”, señaló, y sostuvo que esa situación no puede sostenerse frente a un conflicto de esta magnitud.
Además, buscó despejar uno de los debates instalados en torno a la intervención. “La intervención no tiene nada que ver con los fondos del puerto”, afirmó, y aclaró que las causas son otras. “Se fundamenta en la violación de normas de seguridad y en la falta de infraestructura operativa”, precisó.
Vuoto también apuntó a la falta de conducción política frente al conflicto. “El gobernador tendría que haber convocado a todo el arco político de la provincia para establecer una estrategia común”, sostuvo, y remarcó que eso nunca ocurrió. “Me llama mucho la atención que frente a una situación tan grave no se haya convocado a la Legislatura”, agregó.
En esa línea, describió una primera etapa de parálisis. “Cuando no hay una conducción clara, hay legisladores que quedan expectantes y eso quita capacidad de respuesta”, explicó, y consideró que ese fue uno de los principales errores iniciales.
La crítica no se limita al caso del puerto. La legisladora vinculó la situación con un problema más amplio de gestión y manejo de recursos. “La plata de los municipios es de los municipios, no es para que la provincia haga una bicicleta financiera”, afirmó, y extendió ese planteo a otras áreas. “La plata de la obra social es de la obra social y la de los jubilados es de los jubilados”, remarcó.
En ese sentido, denunció incumplimientos concretos. “Desde la sanción de la ley de fortalecimiento no se mandó un peso más a la obra social”, señaló, y advirtió sobre las consecuencias. “Hoy tiene tratamientos oncológicos cortados y eso es gravísimo”, sostuvo.
También alertó sobre el impacto en el sistema previsional. “Los jubilados ya están cobrando al mismo tiempo que los activos, cuando antes cobraban antes”, explicó, y consideró que eso genera preocupación. “Empieza a haber temor sobre el pago de las jubilaciones”, agregó.
Para Vuoto, la raíz del problema también está en el contexto nacional. “El principal problema es el modelo económico nacional”, afirmó, y describió sus efectos. “Es un modelo basado en el endeudamiento que está llevando a las familias a una situación límite”, sostuvo. En ese marco, advirtió sobre un escenario crítico. “Las economías familiares están como una olla a presión”, graficó, y planteó que el esquema actual es insostenible. “Esto en algún momento termina mal”, señaló.
A nivel provincial, cuestionó además la política fiscal en discusión. “La tarifaria que propone el Gobierno tiene grandes problemas”, afirmó, y detalló algunos de ellos. “Aumenta impuestos sobre alimentos, sobre tarjetas de crédito y sobre alquileres”, explicó. Para la legisladora, estas medidas son inviables en el contexto actual. “Eso se traslada directamente a precios y golpea a la gente”, sostuvo, y adelantó su postura. “En este contexto no lo podemos acompañar”, afirmó.
También criticó la falta de equidad en el sistema tributario. “Hoy un comercio chico paga más proporcionalmente que sectores que exportan en dólares”, señaló, y calificó esa situación como irracional. “La tarifaria está invertida”, sentenció. En paralelo, reclamó una planificación más ordenada del gasto público. “Si los ingresos no alcanzan, el Gobierno tiene que reordenar sus gastos”, sostuvo, y utilizó una comparación doméstica. “Como en cualquier casa, si gastás más, tenés que ajustar”, explicó.
Insistió en la necesidad de una conducción política más activa. “Tiene que ser el gobernador quien convoque y lidere un trabajo conjunto”, afirmó, y advirtió sobre las consecuencias de no hacerlo. “Si no, todo el esfuerzo legislativo termina cayendo en saco roto”, concluyó.