a caída del consumo, el cierre de comercios y la pérdida de empleo configuran un escenario de crisis económica en Río Grande que obliga a replantear estrategias para sostener la actividad local.
El secretario de Gestión Ciudadana del Municipio, Gonzalo Ferro, detalló el trabajo conjunto con el sector privado y advirtió sobre el impacto del contexto nacional en la ciudad. “Hay una realidad económica que ha dañado mucho nuestro tejido social y económico”, afirmó, y vinculó la situación con las políticas macroeconómicas. “La recesión, la caída del consumo y la apertura comercial están afectando fuertemente a la industria y al comercio”, señaló.
En ese marco, explicó que el municipio avanzó en reuniones con la Cámara de Comercio para definir medidas de acompañamiento. “Los comerciantes plantearon dificultades por la caída de ventas y la imposibilidad de sostener los costos”, indicó, y agregó que el principal problema es la falta de demanda. “No tienen a quién venderle los bienes y servicios”. Frente a ese escenario, el funcionario remarcó los límites: “Un municipio no puede resolver la macroeconomía nacional”, afirmó, “Tenemos que ser creativos y aprovechar las actividades que ya se desarrollan para generar consumo”, explicó.
Una de las estrategias centrales apunta a potenciar eventos y actividades que atraigan visitantes. “Tenemos una agenda muy importante con eventos deportivos, culturales y el aniversario de la ciudad”, detalló, y puso como ejemplo el impacto esperado de competencias nacionales. “Vamos a recibir alrededor de mil visitantes en un torneo de taekwondo”, señaló.
El objetivo es que ese flujo se traduzca en actividad económica. “El desafío es que esos visitantes consuman en la ciudad, en hoteles, gastronomía y comercios”, explicó, al describir el trabajo articulado con el sector privado.
Otra línea de acción se enfoca en el desarrollo de nichos turísticos. “Estamos trabajando con el turismo pesquero, el turismo ambiental y el turismo vinculado a la causa Malvinas”, indicó, y sostuvo que se busca ampliar la estadía de los visitantes. “Queremos sumar noches de alojamiento y consumo en Río Grande”, afirmó.
Ferro también describió el impacto concreto de la crisis en el entramado comercial. “El consumo cayó más de 20 puntos en el último año”, advirtió, y señaló consecuencias visibles. “Hay persianas bajas en gran parte del centro”, sostuvo, en referencia al cierre de locales.
En paralelo, el municipio analiza cambios normativos para facilitar la actividad económica. “Estamos revisando el código de ordenamiento urbano porque hoy no refleja la realidad de la ciudad”, explicó, y detalló que algunas zonas requieren actualización. “Hay áreas que eran residenciales y hoy son comerciales”, indicó.
El funcionario también vinculó la situación con la crisis del sector industrial. “Se han perdido alrededor de 10 mil puestos de trabajo en Río Grande”, afirmó. En ese contexto, planteó la necesidad de utilizar herramientas provinciales como el Fondo de Ampliación de la Matriz Productiva. “Debe destinarse a generar nuevas actividades y también infraestructura”, sostuvo, y reclamó una distribución más equilibrada. “Río Grande es el principal aportante y necesita mayor acompañamiento”, afirmó.
Además, propuso utilizar parte de esos recursos para sostener el empleo. “Planteamos la posibilidad de crear un fondo de desempleo para trabajadores del sector industrial”, explicó, ante la caída de la actividad.
Finalmente, advirtió sobre otros sectores que también enfrentan dificultades, como el de hidrocarburos. “Hay una caída en la actividad que impacta en regalías y en la economía local”, indicó, y reclamó mayor participación de la ciudad en las decisiones. “Río Grande tiene que estar en la mesa cuando se discuten estos recursos”, afirmó.