l traspaso de las áreas hidrocarburíferas en Tierra del Fuego hacia un esquema de gestión con participación de la empresa provincial Terra Ignis y una operadora privada entró en su etapa final, con un proceso que busca evitar una interrupción en la actividad y revertir la caída productiva registrada en los últimos años.
La ministra de Energía, Gabriela Castillo, confirmó que el cambio operativo se concretará el 1° de mayo, cuando la firma Velitec asuma formalmente el control del yacimiento. “Ser operador es el que tiene la chapa de registro en la Secretaría de Energía de la Nación”, explicó, y precisó que la empresa comenzará a hacerse cargo de la operatoria del yacimiento mientras avanza la formalización de la UTE con Terra Ignis.
El proceso se desarrolla de manera progresiva desde la firma del contrato. “El martes pasado se firmó el acuerdo en Buenos Aires y al día siguiente ya había gente de Velitec en Tierra del Fuego”, señaló, y describió: “Hoy están trabajando en la oficina y en el yacimiento equipos de YPF, Terra Ignis y Velitec”, indicó, en un esquema que busca garantizar continuidad operativa y administrativa.
Castillo subrayó que la prioridad fue evitar un traspaso abrupto. “Queríamos que la transferencia no fuera a los golpes”, afirmó, y explicó que por eso se extendió el período de operación de YPF durante 90 días, con una prórroga adicional, para permitir una transición ordenada. En ese marco, uno de los puntos centrales es la situación del personal.
La funcionaria confirmó que los trabajadores de YPF serán incorporados por la empresa provincial. “Terra Ignis asumió el compromiso de absorber a los empleados de manera directa”, señaló, y explicó que luego quedarán integrados al esquema de la UTE junto a la nueva operadora.
El plan inicial de la nueva etapa apunta a estabilizar la producción. “El primer objetivo es evitar que siga el declive del yacimiento”, sostuvo, y agregó que se trabajará sobre la recuperación de pozos existentes. “Ya están definiendo en cuáles van a intervenir”, indicó, en base a recorridas realizadas en el territorio. Para ello, la empresa incorporará equipamiento específico en los próximos meses. “Van a traer equipos de pulling y de workover”, detalló, con el objetivo de avanzar en tareas de mantenimiento y mejora. Este esquema forma parte de una primera etapa que se extenderá durante seis meses. “Tenemos objetivos a tres y seis meses”, afirmó, y explicó que luego se evaluará la posibilidad de nuevas perforaciones o actividades exploratorias.
La ministra también vinculó el estado actual de los yacimientos con la falta de inversión previa. “En la retirada, YPF dejó de invertir y sostuvo el yacimiento”, señaló, y planteó que ese contexto explica parte de las dificultades iniciales que deberá afrontar la nueva operadora.
El proceso de salida de YPF se enmarca en una decisión más amplia a nivel nacional. “Esto pasó en todas las provincias, no solo en Tierra del Fuego”, indicó, y mencionó casos como Mendoza, Chubut y Santa Cruz. Sin embargo, destacó las condiciones del acuerdo local. “Firmamos un convenio más favorable”, sostuvo, y remarcó la inclusión de un componente ambiental.
En ese sentido, explicó que la empresa saliente deberá afrontar parte del pasivo ambiental. “Vos te vas, pero te dejás un pasivo”, planteó, y detalló que se acordó un bono específico para su tratamiento. A partir de esto, se proyecta la creación de infraestructura inédita en la provincia. “Por primera vez va a haber una cava de disposición final de residuos hidrocarburíferos”, afirmó.
Castillo también puso el foco en el cambio de modelo de gestión que implica la creación de Terra Ignis. “Las decisiones sobre los hidrocarburos ahora se toman en Tierra del Fuego”, aseguró, en contraste con el esquema anterior. “Hasta ahora se tomaban en Puerto Madero”, indicó, en referencia a la centralización de YPF. Este cambio modifica la lógica operativa. “Antes el gerente del yacimiento no definía, ahora el que decide está en el territorio”, sostuvo, y planteó que esto permitirá mayor agilidad en inversiones, compras y planificación.
La nueva etapa incluirá tanto la explotación de petróleo como de gas, en una provincia donde este último tiene mayor peso. En ese marco, se abre un proceso de definiciones comerciales. “Habrá que decidir si se compromete producción, si se vende por lote o si se trabaja con un broker”, señaló.
En cuanto al impacto económico, advirtió que no será inmediato. “Primero hay que levantar la producción”, explicó, aunque proyectó una mejora a mediano plazo. “En la medida que se levante la producción, van a mejorar las regalías”, afirmó.