l debate por la distribución de recursos y el crecimiento urbano volvió a instalarse en la agenda legislativa con definiciones concretas de uno de los actores involucrados. El legislador provincial Matías Lapadula planteó reparos al esquema de goteo diario que se discute en comisión y marcó una posición crítica frente a la posible ampliación del ejido urbano de Ushuaia.
En ese marco, el legislador provincial Matías Lapadula fijó posición sobre el esquema de goteo diario y planteó que la discusión no puede resolverse de manera apresurada. “Tenemos la comisión donde se va a tratar el tema del goteo diario y hay otros temas, pero lo más importante sería el tema del goteo”, sostuvo, al ubicar el eje del debate en la forma en que se distribuyen los recursos y en su impacto directo sobre el funcionamiento del Estado.
En ese sentido, explicó que el tratamiento legislativo todavía está abierto y que existen distintos proyectos en análisis. “Tenemos la comisión donde se va a tratar el tema del goteo diario y hay otros temas, pero lo más importante sería el tema del goteo”, indicó, marcando el eje del debate actual.
La discusión, según planteó, no puede reducirse a una cuestión técnica sino que debe contemplar el impacto real en la administración provincial y municipal. En ese marco, el legislador dejó entrever la necesidad de revisar el esquema antes de avanzar en una definición definitiva, en un contexto donde los recursos son limitados y las demandas crecientes.
El otro punto central de su intervención estuvo vinculado a la ampliación del ejido urbano, donde adoptó una postura más definida. Lapadula advirtió que no es posible avanzar sin resolver previamente cuestiones estructurales vinculadas a la planificación y al financiamiento de servicios: “Primero hay que generar una planificación y un orden territorial antes de la ampliación del ejido”, sostuvo, al retomar uno de los argumentos centrales del debate. En esa línea, fue más allá y planteó un interrogante clave: “Si vamos a ampliar el ejido, de dónde vamos a sacar los recursos para que todo lo que se necesite en cuestión de servicios esté garantizado”.
El legislador remarcó que la expansión urbana sin infraestructura puede generar más problemas que soluciones. “Entregar tierra sin servicios es decir que estoy dando una solución, pero a la vez tenemos un tremendo problema”, afirmó, y enumeró las principales limitaciones: “No sé si vas a tener energía, no sé si vas a tener agua, no sé si vas a tener cloacas, no sé si vas a tener gas”.
A partir de ese diagnóstico, cuestionó la viabilidad de avanzar sin certezas financieras. “¿Quién va a poner la plata para todos los servicios?”, planteó, en un contexto que describió como contradictorio frente a otras medidas en discusión, como la emergencia económica impulsada a nivel municipal.
Lapadula también introdujo un aspecto institucional en el análisis, al señalar que la ampliación del ejido debería respetar los mecanismos previstos en la Carta Orgánica. “Primero tendría que ser una ordenanza municipal, presentarse en el Concejo, aprobarse y que los ciudadanos opinen al respecto”, explicó, en referencia a la instancia de participación ciudadana.
En ese sentido, consideró que avanzar sin ese proceso previo sería inconsistente. “No vamos a trabajar una ley para que después un plebiscito diga que no”, sostuvo, y dejó en claro que su posición está atada a ese orden de decisiones.
Las definiciones del legislador se dan en un momento donde ambos temas concentran el debate político en la provincia. Tanto el esquema de distribución de recursos como el modelo de crecimiento urbano aparecen atravesados por tensiones fiscales, demandas sociales y disputas de gestión.
En ese escenario, Lapadula insistió en la necesidad de discutir con mayor profundidad antes de avanzar en decisiones de fondo, especialmente en temas que, según remarcó, tienen impacto directo en la organización territorial y en la sostenibilidad del Estado.