l funcionamiento de los centros que atienden a personas con discapacidad atraviesa un escenario crítico, marcado por el aumento de la demanda, la necesidad de personal especializado y la falta de recursos para sostener la prestación de servicios.
Advirtió sobre esa situación Beatriz Speciale, al frente de la Fundación Kau-Yak, al describir el nivel de complejidad del trabajo cotidiano. “Se complica muchísimo porque son muy demandantes y sabemos que es una discapacidad muy severa a la que estamos trabajando”, señaló, y explicó que la atención requiere un acompañamiento constante y específico.
En ese sentido, detalló que la estructura de trabajo exige una presencia permanente de personal capacitado. “Tenemos varias sillas de ruedas que cada persona, necesita mínimo dos personas que asistan y acompañen”, sostuvo, y agregó que los casos presentan distintos niveles de complejidad. “Si hay personas con muchas convulsiones hay que estar alerta, atentos a cada situación”, indicó, al describir el tipo de cuidado que requieren los pacientes: “No es fácil trabajar, no es tan sencillo trabajar en este tipo de situaciones”, afirmó, y remarcó que la tarea implica no solo cantidad de trabajadores sino también compromiso. “Hace falta mucho personal, con vocación sobre todo, que entienda la situación y que nos ayude a salir adelante”, explicó, al plantear las dificultades para cubrir esos puestos.
Ese nivel de exigencia impacta directamente en los costos de funcionamiento. “A eso hay que pagarlo. Y en ese punto entran las deudas”, advirtió, al vincular la necesidad de personal con la falta de financiamiento que atraviesa la institución.
En cuanto a los ingresos, señaló que la situación depende en gran medida de los pagos de las obras sociales. “Por ahora más o menos PAMI está respondiendo”, indicó, aunque advirtió que existen problemas con otros organismos. “Estamos con algunos problemas con OSEF que esperemos poder resolverlos”, afirmó.
La deuda con la obra social provincial se mantiene desde hace meses. “Hace ya varios meses, seis meses aproximadamente”, precisó, y confirmó que la institución busca una salida a corto plazo. “Tenemos reunión esta semana y esperamos poder resolverlo”, agregó, al referirse a las gestiones en curso.
Frente a esa situación, la fundación recurre a estrategias alternativas para sostenerse. “Lo estamos llevando haciendo comidas y muchos eventos, con una feria”, explicó, y detalló que el aporte de la comunidad resulta clave. “La gente está colaborando de todos lados y nos traen hasta muebles. Vendemos de todo, muebles, ropa, calzado”, señaló.
Sin embargo, aclaró que esos ingresos solo permiten cubrir parcialmente los gastos. “Eso nos está ayudando un poco más o menos a solventar los gastos principales, que es pagar los sueldos, aunque sea por parte”, indicó, y advirtió sobre el impacto en el personal. “Algunos dicen ‘aguantamos’, pero no es así, la deuda avanza”, sostuvo.
Además del funcionamiento diario, la falta de recursos afecta proyectos de crecimiento. “Tenemos parada la obra que tenemos en Andorra”, señaló, y explicó que se trata de un espacio que permitiría ampliar la capacidad de atención. “Este año ya tendríamos que estar trabajándolo a full”, afirmó.
En esa línea, detalló que existen iniciativas en marcha que no pueden avanzar. “Estamos planeando una panadería y otros proyectos”, indicó, y agregó que cuentan con infraestructura parcialmente terminada. “El invernadero está terminado, pero si pudiésemos habilitar un solo baño ya estaríamos trabajando en el lugar”, explicó, al describir el estado actual.
También remarcó el desgaste que implica sostener la actividad en estas condiciones. “Trabajar toda la semana y venir los fines a trabajar todo el tiempo es agotador. Ya llevo veinte años así”, expresó, al dar cuenta del esfuerzo sostenido en el tiempo.
Actualmente, la institución asiste a catorce personas, con un nivel de atención que requiere acompañamiento constante y recursos que no siempre están garantizados. En ese contexto, la continuidad del servicio queda atada a la resolución de las deudas y al sostenimiento de las fuentes de financiamiento.