a venta de combustibles en Tierra del Fuego registró en marzo una caída interanual del 4,27%, en línea con una tendencia descendente que también se verificó en la mayoría de las provincias argentinas. Según datos difundidos por la Secretaría de Energía de la Nación, en la provincia se comercializaron 8.373 metros cúbicos entre naftas y gasoil, lo que implicó una retracción de 373 metros cúbicos respecto del mismo mes del año pasado, cuando el volumen había alcanzado los 8.746.
El informe oficial da cuenta de un escenario heterogéneo a nivel nacional. Si bien el total país también evidenció una baja —del 1,83% interanual—, algunas jurisdicciones lograron escapar a la tendencia negativa. Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, Río Negro, San Juan, San Luis y Santa Fe fueron las únicas provincias que mostraron incrementos en el despacho de combustibles durante el tercer mes del año, aunque con variaciones moderadas.
En contraste, la región patagónica volvió a exhibir números en retroceso. Además de Tierra del Fuego, Chubut registró ventas por 30.652 metros cúbicos, con una caída del 4,11%; Neuquén alcanzó los 37.073 metros cúbicos, con una baja del 1,56%; mientras que Santa Cruz evidenció el descenso más pronunciado de la región, con un desplome del 9,34% y un total de 17.621 metros cúbicos comercializados.
A nivel nacional, el volumen total despachado en estaciones de servicio llegó a 1.394.360 metros cúbicos en marzo, por debajo de los 1.420.425 metros cúbicos registrados en igual período de 2024. La diferencia representa una merma superior a los 26.000 metros cúbicos mensuales, reflejando un consumo más moderado en el contexto económico actual.
El relevamiento de la Secretaría de Energía también aporta indicios sobre cambios en el comportamiento de los consumidores. Entre las principales tendencias se destaca una migración progresiva hacia combustibles de mayor calidad, lo que sugiere una reconfiguración en las preferencias de los usuarios más que un abandono total del consumo.
En este escenario, la petrolera YPF se mantuvo como líder del mercado, concentrando el mayor volumen de ventas durante marzo. Su desempeño, en un contexto general de retracción, confirma su posicionamiento dominante dentro del sector, incluso frente a un mercado que muestra señales de desaceleración.
El comportamiento del consumo de combustibles continúa siendo un indicador clave para medir el pulso de la actividad económica, especialmente en regiones como la Patagonia, donde la movilidad y la logística dependen en gran medida del transporte terrestre. La evolución de los próximos meses será determinante para establecer si la caída observada responde a un fenómeno coyuntural o marca el inicio de una tendencia más prolongada.