uando aún faltaban más de dos semanas para que se cumpliera el compromiso asumido por el presidente de YPF, Horacio Marín, de sostener un “buffer” o amortiguador de precios durante 45 días a partir del 1 de abril, la compañía aplicó un ajuste en los surtidores.
La actualización, implementada ayer, implicó un aumento promedio del 0,17% en las naftas y una baja del 0,20% en los combustibles diésel. Con estos cambios, el litro de nafta súper pasó a costar 1.658 pesos, con un incremento de 3 pesos, mientras que la nafta Infinia se ubicó en 1.836 pesos, también con una suba de 3 pesos.
En cuanto al diésel, el litro de Diesel Ultra se redujo a 1.908 pesos, con una baja de 4 pesos, y el Infinia Diesel descendió a 2.017 pesos, también con una disminución de 4 pesos.
Si bien las variaciones resultan poco significativas en términos porcentuales, la medida marca un cambio respecto del esquema anunciado semanas atrás. En ese momento, Marín había señalado que “YPF te va a ayudar, te va a mantener el precio estable durante estos 45 días”, en referencia a la política de contención de precios.
El movimiento actual es interpretado como el cierre de ese período de estabilidad y el inicio de una nueva etapa. En palabras del propio titular de la compañía, se trataría del momento en el que “vos me vas a tener que ayudar para recuperar lo que yo te ayudé”.