a última sesión legislativa se desarrolló en un escenario de fuerte tensión política e institucional, con varios proyectos de alto voltaje político, pero con un eje central marcado por la derogación de la Ley de Convocatoria a la reforma constitucional.
En ese marco, el legislador por Movimiento Popular Fueguino, Pablo Villegas sostuvo que la convocatoria impulsada por el gobernador queda sin efecto con el avance de la Legislatura con la derogación de la ley que la habilita. “Yo entiendo que es una ley habilitante. La Constitución le reconoce al Poder Legislativo una intervención sustancial, primaria, en todo lo referido a la habilitación del proceso de reforma. El Ejecutivo tiene una potestad residual, que es convocar a elecciones”, explicó, y agregó: “Si la Legislatura hoy declara la abrogación de la ley, la convocatoria, que es un acto accesorio, se vuelve abstracta. Si no existe lo sustancial, lo accesorio deja de tener existencia”.
El posicionamiento del legislador se diferencia de otras interpretaciones dentro del propio ámbito político y jurídico. “Hay opiniones respetables que sostienen lo contrario, que entienden que la convocatoria ya genera derechos políticos y no puede ser revertida. Yo no las comparto, pero son parte del debate”, señaló.
Villegas planteó en la previa a la sesión una crítica de fondo al proceso, no solo en términos legales sino también políticos. “Estamos en una Tierra del Fuego donde aumenta la pobreza, donde hay desocupación, donde hay fábricas con suspensiones, donde hay trabajadores que pierden el empleo, donde el Estado tiene dificultades para sostener servicios básicos”, afirmó, y remarcó: “En ese contexto, gastar cientos o miles de millones de pesos en un proceso electoral que no le va a cambiar la vida a la gente, como es una convención constituyente, es absurdo”.
En esa línea, cuestionó la decisión del Ejecutivo y la calificó en términos institucionales. “A mí me parece que hay un contenido de irresponsabilidad en la convocatoria del gobernador frente a este escenario. Estamos todos los meses pidiendo adelantos de coparticipación para pagar salarios y sostener servicios, no tenemos clases en condiciones, los hospitales están con dificultades, y en ese contexto se decide avanzar con este proceso”, sostuvo.
El legislador también hizo referencia al cambio de mayorías dentro de la Legislatura, que hoy habilita la discusión sobre la derogación. “En la Legislatura mandan las mayorías. En su momento hubo una mayoría que habilitó la ley y hoy hay una mayoría que entiende lo contrario. Es parte del funcionamiento democrático”, explicó.
No obstante, defendió la coherencia de su postura. “Yo no tengo ningún cambio de posición caprichoso. Desde el primer momento dije que no estaba de acuerdo con la reforma, no por una cuestión ideológica solamente, sino también por la oportunidad. Ya se veía que la provincia estaba entrando en una situación económica y social compleja”, afirmó.
Villegas reconoció que el escenario genera tensión institucional, pero consideró que es parte del contexto político actual. “Sin lugar a dudas que este tipo de discusiones entre el Poder Legislativo y el Ejecutivo no son sanas, pero es lo que nos toca. Hay tensiones también en otros temas, como el puerto, la obra social o las policías territoriales”, señaló.
En ese sentido, insistió en que el problema central es el momento elegido para impulsar la reforma. “No soy obtuso. Seguramente hay cosas de la Constitución que se pueden mejorar. Pero esta no es la oportunidad. Hay gente que la está pasando muy mal, tenemos un Estado quebrado, fundido, y estamos discutiendo una elección que no va a resolver ninguno de esos problemas”, sostuvo.
En paralelo, el legislador se refirió a otro de los temas que concentrará el debate legislativo: el proyecto de ley de goteo de recursos. Si bien reconoció la legitimidad del reclamo municipal, planteó reparos sobre su implementación. “Nadie pone en tela de juicio que los municipios tienen derecho a recibir sus fondos en tiempo y forma, pero hay que analizar profundamente las decisiones para no desestabilizar el ya precario marco de gobernabilidad que tenemos”, advirtió.
Villegas vinculó ese análisis con el contexto económico general. “Estamos en un proceso que no se está resolviendo favorablemente, al contrario, se va agravando día a día. Por eso hay decisiones que, aunque puedan ser justas en abstracto, en este escenario pueden generar más problemas”, señaló.
El legislador adelantó que buscará consensos dentro de su espacio político antes de la votación. “Voy a hablar con el legislador López para ver si podemos construir una posición común. Y si no, cada uno fijará su postura, como ha pasado otras veces, con respeto”, indicó.
Villegas sostuvo que el debate que se dará en la sesión será intenso y con posiciones claramente diferenciadas. “Va a haber una discusión fuerte, sin dudas, porque hay miradas jurídicas y políticas distintas. Pero también es parte del funcionamiento democrático y del rol que tenemos como legisladores”, concluyó.