a construcción de la nueva usina termoeléctrica de Ushuaia comenzó una nueva etapa con el inicio de las fundaciones de los primeros edificios que formarán parte del complejo energético proyectado para reforzar el sistema eléctrico de la capital fueguina. La obra, considerada estratégica para enfrentar la crisis energética de la ciudad, avanza mientras el Gobierno provincial trabaja en paralelo sobre obras complementarias y medidas de contingencia para sostener el suministro durante el próximo invierno.
La ministra de Energía de la provincia, Gabriela Castillo, explicó que las tareas iniciales demandaron una importante preparación del terreno debido a las características del predio donde se construye la central. “La primera etapa fue la compensación de suelo porque era una parcela que había sido una cantera”, señaló, y detalló que fue necesario nivelar la superficie y realizar excavaciones, estudios de suelo y trabajos con piedra y suelo cemento antes de iniciar las fundaciones.
Según indicó, el viernes pasado se hormigonó una de las primeras estructuras vinculadas al edificio de transformadores. “Estamos trabajando en las fundaciones de los primeros tres edificios”, afirmó, al mencionar también la cisterna destinada al sistema de agua y las bases del generador principal.
Castillo precisó que el complejo contará con diez edificios destinados a distintas funciones operativas. “En un edificio hay turbina, en otro oficinas, en otro cisterna, en otro equipos auxiliares y en otro sala de celdas”, explicó. En paralelo, confirmó que en China avanza la fabricación de equipamiento que posteriormente será enviado a Tierra del Fuego.
Respecto de los plazos de ejecución, la ministra sostuvo que el cronograma depende no solo de la obra civil principal sino también de trabajos complementarios vinculados al abastecimiento de gas y a la conexión eléctrica con el sistema actual. “Tenemos que hacer un gasoducto para poder llevar gas hacia la usina y una obra eléctrica de tendido urbano soterrado”, indicó.
En ese sentido, explicó que este lunes se desarrolló una reunión técnica entre equipos de la Dirección Provincial de Energía, representantes de la empresa china y técnicos locales para avanzar en el diseño del sistema de distribución. Además, confirmó que ya se presentó ante Camuzzi el pedido de factibilidad para la futura conexión de gas.
“Creo que en un año o año y medio esto debería estar terminado”, afirmó Castillo, aunque aclaró que los tiempos dependen de las condiciones de obra y de la evolución de los trabajos conexos. No obstante, destacó el ritmo actual de ejecución. “Veo con buen horizonte que vayamos avanzando porque realmente es una obra clave para la ciudad de Ushuaia”, sostuvo.
Mientras avanza la construcción de la nueva central, el Gobierno provincial continúa trabajando sobre el sistema actual para afrontar la demanda energética del invierno. Castillo explicó que actualmente Ushuaia genera 37 megavatios y reconoció que la capacidad sigue siendo ajustada frente al crecimiento del consumo.
La funcionaria señaló que el plan original contemplaba completar el overhaul de cinco turbinas antes del invierno, aunque la falta de repuestos y demoras administrativas obligaron a modificar la estrategia. “Pudimos hacer el de la primera turbina y estamos esperando repuestos”, indicó.
Frente a ese escenario, la provincia activó un esquema alternativo para reforzar el sistema durante los meses de mayor demanda. “Fuimos al plan B”, resumió Castillo, al confirmar que volverán a utilizarse los equipos de Vialidad Provincial para sostener el abastecimiento eléctrico durante junio y julio.
La ministra explicó que para mantener esos generadores funcionando será necesaria la compra de dos millones de litros de gasoil. “Estamos en el proceso de compra de dos millones de litros de gasoil, que es lo que vamos a consumir entre junio y julio”, señaló.
También confirmó que la provincia espera la llegada de técnicos de Siemens para evaluar la recuperación de una turbina actualmente fuera de servicio que permitiría sumar otros cinco megavatios al sistema. “Justitos como el año pasado, pero pasando el invierno, tenemos previsto que podríamos dar respuesta a la demanda”, sostuvo.
Castillo reconoció que el funcionamiento del sistema sigue dependiendo del estado diario de los equipos existentes. “Esto es el día a día, el minuto a minuto de cómo vamos avanzando”, afirmó.
En paralelo, la ministra explicó que continúan las gestiones administrativas vinculadas al financiamiento del Fondo de Ampliación de la Matriz Productiva (FAMP), herramienta que sostiene parte de las inversiones energéticas en la provincia. Según detalló, las diferencias cambiarias y los tiempos administrativos obligaron a realizar reajustes en los desembolsos previstos originalmente: “Esto se nos extendió en el tiempo, pero sigue siendo la fuente de financiamiento para poder llevar adelante estos overhaul”, explicó.
Castillo se refirió a las restricciones temporales de suministro aplicadas sobre algunos grandes usuarios durante los picos de consumo. Aclaró que las limitaciones fueron parciales y focalizadas sobre determinados sectores industriales, comerciales y hoteleros entre las 18 y las 23 horas. “No es que se dejó en cero el consumo, sino que se pidió una restricción parcial de potencia”, señaló.
La ministra confirmó además que la Dirección Provincial de Energía implementó mecanismos de compensación para los usuarios afectados, en una modalidad similar a la aplicada anteriormente en Tolhuin durante episodios de cortes programados.