a Municipalidad de Ushuaia entregó este domingo el decreto que autoriza al Club Atlético El Porvenir a administrar el playón deportivo ubicado en Raúl Muriel 1966, en el barrio Andorra. El acto fue encabezado por el intendente Walter Vuoto y se enmarca en la implementación de la Ordenanza Municipal N° 6583, vinculada al fortalecimiento de clubes de barrio y espacios comunitarios.
Durante la actividad, el jefe comunal remarcó el trabajo realizado por la institución y el acompañamiento de las familias que forman parte del club. “Romina Muñiz fue muy perseverante durante todos estos años. Nunca dejó de insistir para que esto pudiera concretarse”, expresó Vuoto, quien además valoró la presencia de algunos de los fundadores históricos de la entidad.
El intendente sostuvo además que el contexto económico actual vuelve más importante el sostenimiento de espacios deportivos y comunitarios. “Esto tiene que ver con la convicción del club, de su conducción y de los padres y madres que acompañan todos los días”, señaló.
En ese marco, defendió la política municipal orientada a consolidar playones deportivos y clubes barriales como espacios de contención social para niños, niñas y adolescentes. “Ya hicimos playones donde antes había terrenos vacíos o potreros y los transformamos en lugares de encuentro para los vecinos”, afirmó.
Vuoto también indicó que el Municipio busca avanzar en un esquema donde las instituciones deportivas puedan administrar y cuidar estos espacios de manera articulada con el Estado municipal. Según explicó, el objetivo es fortalecer el sentido de pertenencia y el trabajo colectivo dentro de cada barrio.
Por su parte, la presidenta del Club Atlético El Porvenir, Romina Muñiz, calificó la jornada como “uno de los días más importantes” en la historia de la institución.
“Hace más de veintiocho años nació el sueño de sus fundadores y parecía algo muy lejano. Hubo personas que nunca dejaron de creer y sostuvieron este proyecto con muchísimo esfuerzo y amor por el club”, expresó.
Muñiz también puso el foco en el rol social que cumplen los clubes de barrio. “Un club no es solamente una cancha. Es contención, compañerismo, aprendizaje y familia. Muchos pibes encuentran acá oportunidades, valores y sueños”, afirmó.
Además, agradeció el acompañamiento del Municipio, de las familias, profesores, colaboradores y vecinos que participaron del crecimiento de la institución a lo largo de los años.
En representación de los jugadores habló Lautaro Santana, integrante de la categoría C17, quien destacó la importancia de contar con un espacio propio para desarrollar las actividades deportivas y sociales del club.
“Estar en este club es un orgullo enorme. Y hoy tener nuestro propio espacio es algo muy importante para todos nosotros”, expresó.