l proceso de quiebra de la empresa electrónica Aires del Sur avanza en Río Grande y ya tiene una fecha central para los acreedores. El Juzgado Civil y Comercial interviniente confirmó que hasta el 5 de agosto de 2026 podrán presentarse las pretensiones de cobro contra la firma, en el marco del expediente judicial iniciado tras el pedido de quiebra realizado por la propia compañía.
La medida fue dispuesta dentro del Expediente Nº 34.513, caratulado “Aires del Sur SA s/quiebra pedida por el propio deudor”, abierto formalmente el pasado 22 de abril, cuando la Justicia decretó la quiebra de la empresa dedicada a la fabricación de equipos de aire acondicionado en la ciudad de Río Grande.
Según lo establecido por el magistrado a cargo de la causa, las presentaciones deberán efectuarse mediante correo electrónico, utilizando una casilla habilitada específicamente para la recepción de la documentación correspondiente a los acreedores.
En paralelo, el juez fijó para el 17 de septiembre de este año la fecha límite para que el síndico designado en el expediente, el contador Roberto Pugnanoli, presente el informe individual sobre las acreencias verificadas hasta el vencimiento del plazo dispuesto por el tribunal.
La situación de Aires del Sur se convirtió en uno de los casos más visibles de la crisis que atraviesa parte de la industria electrónica radicada en Tierra del Fuego. Desde el pasado 23 de febrero, antes incluso de la declaración formal de quiebra, los trabajadores mantienen una ocupación pacífica de la planta ubicada sobre calle Thomas Bridge al 2578.
Los operarios decidieron permanecer dentro de las instalaciones con el objetivo de preservar tanto el equipamiento como los insumos existentes en la fábrica, frente al riesgo de deterioro o desmantelamiento. Bajo la definición de “cuidadores de la empresa”, los empleados sostienen tareas de mantenimiento diarias para conservar las máquinas en funcionamiento.
De acuerdo con lo informado por los propios trabajadores, una de las principales acciones consiste en poner en marcha periódicamente los equipos industriales para evitar daños por falta de uso prolongado. La intención es mantener la planta en condiciones operativas ante la eventual aparición de alternativas que permitan reactivar la producción o recuperar parte de la actividad fabril.
En los últimos días, representantes de los operarios mantuvieron un encuentro con el síndico Roberto Pugnanoli, quien les indicó la documentación necesaria para formalizar sus acreencias laborales ante la Justicia. A partir de esa reunión, comenzaron a avanzar en la recopilación de los papeles requeridos para cumplir con los plazos establecidos por el expediente judicial.
La continuidad del proceso de quiebra mantiene en incertidumbre a trabajadores y acreedores, mientras se aguarda la evolución de las actuaciones judiciales y la posibilidad de encontrar alguna salida que permita preservar la capacidad productiva de la planta industrial fueguina.