l gobernador Gustavo Melella aseguró que fue solucionado el conflicto planteado por el gremio petrolero en torno a la continuidad laboral de los trabajadores vinculados a las áreas hidrocarburíferas transferidas desde YPF a Terra Ignis y Velitec, y remarcó que el nuevo esquema productivo no podrá sostener las mismas condiciones contractuales que regían bajo la administración de la petrolera nacional.
“Esta mañana (por la mañana de ayer) los trabajadores volvieron a trabajar”, afirmó el mandatario fueguino, al señalar que “todos los trabajadores que pedía el gremio están trabajando y se tomó a todos”. En ese marco, cuestionó con dureza el esquema de contratación heredado y sostuvo que “muchas contratistas venían con contratos muy suculentos; YPF tenía un bolsillo de payaso, pero nosotros no, y esa es la realidad”.
Melella explicó que el traspaso de YPF a Velitec implicaba revisar condiciones económicas y operativas que, según indicó, no resultaban sostenibles para la provincia. “Se aclaró que no se iba a seguir de esa manera”, dijo, al referirse a contratos que incluían “cantidad de horas extras” y “equipos alquilados que no siempre estaban en la provincia, con valores altísimos”. Aunque aclaró desconocer si esos contratos “eran justos o injustos”, advirtió que “YPF los pagaba”, pero que “hoy hay otra realidad y hay otro contrato”.
En la misma línea, la ministra de Energía, Gabriela Castillo, sostuvo que Terra Ignis y Velitec avanzaban en una reestructuración integral del sector, con el propósito de modificar una lógica de funcionamiento que, según afirmó, respondía a una administración centralizada desde Buenos Aires.
Castillo buscó llevar tranquilidad a los trabajadores y afirmó que “están siendo llamados”. Además, explicó que una primera etapa del proceso había consistido en el traspaso, durante el primer mes, del personal que pertenecía a YPF y que actualmente se encontraba trabajando. Luego, precisó, comenzó la revisión de contratistas, en un escenario donde “no es que un contrato se traspasó” automáticamente, sino que había convenios vencidos o prorrogados durante años, algunos incluso provenientes de la época de Apache.
“Hoy es necesario reestructurar contratos y hacer convocatorias”, planteó la funcionaria, al tiempo que defendió la necesidad de ordenar el funcionamiento del yacimiento. En ese sentido, sostuvo que el desafío era construir “un yacimiento con trabajadores de Tierra del Fuego”, en contraposición a la dinámica anterior, donde decisiones operativas y administrativas se tomaban desde otros puntos del país.
La ministra también se refirió al impacto regional del retiro de YPF en distintas provincias patagónicas y señaló que la situación fueguina no podía analizarse de manera aislada. Según indicó, en una convocatoria realizada por Velitec se habían presentado 17 mil currículums en los primeros tres días: 3 mil correspondían a trabajadores fueguinos y los restantes 14 mil a personas desocupadas de otras provincias de la Patagonia.
Castillo rechazó además las versiones sobre una supuesta paralización del yacimiento. “Eso jamás sucedió”, afirmó, y atribuyó esos trascendidos a “oportunismo político y malintencionado de algunos sectores”. Según remarcó, el Gobierno provincial estaba “defendiendo la provisión de gas de Tierra del Fuego”, pero dentro de una reestructuración productiva que permitiera incrementar la producción de gas natural, petróleo y gas envasado, de acuerdo con las necesidades provinciales.
La funcionaria destacó que, en apenas un mes de trabajo, Velitec había puesto en funcionamiento equipamiento que se encontraba parado, mientras que —según cuestionó— YPF había optado por contratar a terceros antes que reparar esos equipos. También aseguró que existía diálogo con los representantes gremiales y subrayó que “el yacimiento no está en riesgo”.
Melella, por su parte, apuntó contra quienes, según dijo, intentaron amplificar el conflicto en redes sociales. “A algunos les gusta ser fogoneros; son carroñeros de la política y de la situación”, expresó, y sostuvo que el Gobierno estaba trabajando para “recuperar un abandono de YPF” que, remarcó, “no es de este Gobierno, es de todos los anteriores y de muchísimos años en la provincia”.
Finalmente, Castillo afirmó que la Provincia continuaba avanzando “con firmeza, sentido común y responsabilidad” para que la producción hidrocarburífera creciera no solo en la actividad extractiva, sino también en eslabones secundarios. En paralelo, indicó que el Gobierno mantenía la búsqueda de inversores que acompañaran el desarrollo de Tierra del Fuego como “la segunda cuenca hidrocarburífera de Argentina”.