as autopsias realizadas a los cuerpos de Emiliano Fernando Feida y Abril Melina Marino Pereira confirmaron que ambos murieron como consecuencia de un traumatismo encefalocraneano grave, compatible con una caída compleja en el sector del Glaciar Vinciguerra, una zona de alta montaña ubicada en inmediaciones de Ushuaia.
Los estudios forenses también determinaron que las víctimas presentaban politraumatismos de gravedad, lesiones que refuerzan la hipótesis inicial surgida durante el operativo de rescate: que ambos se precipitaron desde un desnivel de aproximadamente 50 metros mientras se encontraban unidos por una cuerda.
La causa tramita ante el Juzgado de Instrucción Nº 3 del Distrito Judicial Sur, a cargo del juez Federico Vidal. La investigación es impulsada por el fiscal Nicolás Arias, quien dispuso una serie de medidas de prueba para esclarecer cómo ocurrió el hecho y establecer si existió algún tipo de intervención de terceras personas.
Feida, de 33 años y guía de montaña, había iniciado la travesía hacia el Glaciar Vinciguerra junto a Marino Pereira, de 25 años y oriunda de Uruguay, el lunes 1 de junio alrededor de las 7 de la mañana. Horas más tarde, al no tener novedades sobre su regreso, la madre del guía radicó la denuncia que activó el protocolo de búsqueda.
Según surge de las actuaciones policiales, a las 23.05 de ese mismo día se puso en marcha la Comisión de Auxilio y se envió al lugar un equipo de reconocimiento integrado por dos guías de montaña con experiencia en rescates en zonas agrestes.
El operativo avanzó durante la madrugada, en condiciones complejas por la presencia de hielo, nieve, pendientes pronunciadas y baja visibilidad. A la 1.15 del martes 2 de junio, el equipo informó que había localizado a las dos personas buscadas sin signos vitales, en una zona elevada del glaciar y por debajo de un importante desnivel.
Los rescatistas advirtieron que los cuerpos estaban unidos por una cuerda y presentaban lesiones visibles compatibles con una caída. Por las características del terreno, la extracción no pudo realizarse de inmediato y debió concretarse durante las primeras horas de luz del martes, cuando las condiciones permitieron avanzar con mayor seguridad.
Tras el hallazgo, el Ministerio Público Fiscal ordenó distintas diligencias. Entre ellas, solicitó un informe de la División Policía Científica con croquis y fotografías del lugar, además del correspondiente informe criminalístico elaborado por la médica legista policial.
También se dispuso la realización de las autopsias para determinar con precisión el mecanismo de las lesiones y la causa de muerte. Esos estudios confirmaron ahora que el desenlace se produjo por el impacto sufrido durante la caída.
La investigación continuará con el análisis de los informes técnicos y criminalísticos incorporados al expediente. El objetivo será reconstruir los últimos movimientos de Feida y Marino Pereira, determinar las condiciones en las que se desarrolló la travesía y precisar si el accidente se produjo por una maniobra fallida, una pérdida de estabilidad o algún otro factor asociado al terreno.
Por el momento, la principal hipótesis apunta a una caída accidental en un sector de alta peligrosidad, aunque la Fiscalía mantiene abierta la pesquisa hasta completar todas las medidas ordenadas.