poco más de dos meses de la entrada en vigencia del decreto reglamentario que ordena la actividad acuícola, el Gobierno provincial comenzó a recibir propuestas de empresas interesadas en evaluar inversiones en Tierra del Fuego. La firma de una nueva carta de intención marca un nuevo paso dentro de ese proceso y abre una etapa de análisis técnico y ambiental de posibles emprendimientos.
El subsecretario de Coordinación Pesquera y Acuícola, Diego Marzioni, indicó que “ya son casi cinco empresas interesadas en empezar a hacer relevamientos técnicos, ambientales y biológicos en la provincia para ver de qué manera plasman y presentan un proyecto productivo que tenga que ver con la acuicultura”. El funcionario atribuyó ese interés a la existencia de un marco normativo que brinda previsibilidad a los inversores y establece condiciones para el desarrollo de la actividad.
Según explicó, la carta de intención constituye una instancia previa a la presentación formal de un proyecto y permite iniciar el intercambio de información técnica, geográfica, ambiental e hídrica entre la provincia y la empresa interesada. En ese marco, sostuvo que una firma que avanza en esta etapa ya tomó la decisión de evaluar concretamente una inversión productiva en Tierra del Fuego.
Marzioni señaló que el instrumento también sirve para establecer las condiciones que deberá cumplir cada emprendimiento antes de ingresar al proceso de evaluación formal. Entre ellas mencionó los requisitos ambientales, sanitarios, territoriales y productivos previstos en la legislación vigente.
El funcionario destacó que el nuevo esquema de análisis no se limita a verificar la viabilidad técnica de una iniciativa, sino que incorpora criterios vinculados al impacto económico y productivo que pueda generar en la provincia. En ese sentido, afirmó que “no solamente interesa mucho el proyecto de la empresa para generar riqueza e inversiones, sino qué deja ese proyecto en la provincia”.
De acuerdo con lo planteado por el subsecretario, el Gobierno busca que los emprendimientos aporten empleo, capacitación, investigación y desarrollo de proveedores locales. También pretende que las inversiones se integren a la cadena productiva fueguina y generen procesos de transformación dentro del territorio provincial. “Queremos el desarrollo de productos de principio a fin dentro del territorio de la provincia”, sostuvo Marzioni al explicar que la intención oficial es priorizar proyectos con mayor nivel de integración y valor agregado local, más allá de la producción primaria.
Entre las empresas interesadas figura una compañía que se encuentra entre los principales productores mundiales del sector y que actualmente desarrolla actividades en Canadá, Estados Unidos y distintos países europeos. Sus representantes ya realizaron relevamientos geográficos, hídricos y biológicos en Tierra del Fuego como parte de la etapa preliminar de evaluación.
El funcionario indicó además que uno de los proyectos actualmente en análisis se encuentra en una fase avanzada y podría ser presentado públicamente en los próximos días. Según precisó, la iniciativa estaría prevista para la zona centro de la provincia y forma parte de los primeros emprendimientos que comenzaron a avanzar tras la reglamentación del régimen acuícola.
Marzioni remarcó que la firma de una carta de intención no implica una autorización automática para desarrollar actividades productivas, sino el inicio de un proceso de evaluación. “Es un proceso abierto y transparente. Primer paso, carta de intención; segundo paso, presentación de proyecto formal”, explicó, al señalar que posteriormente cada propuesta deberá atravesar las instancias técnicas y ambientales correspondientes antes de su eventual aprobación.