os profesionales de la salud nucleados en SIPROSA aceptaron una propuesta del Gobierno para recomponer el valor de las guardias, aunque resolvieron mantener el estado de conflicto y continuar con las medidas gremiales. El sindicato sostiene que los incrementos llegan tras meses de demora y que la situación salarial sigue generando dificultades para sostener planteles médicos en distintas especialidades.
El secretario de Organización de SIPROSA, Daniel Romero, explicó que el acuerdo surgió luego de las medidas de fuerza realizadas la semana pasada, que incluyeron un paro provincial con alta adhesión. Según indicó, la propuesta contempla una recomposición cercana al 50% para las guardias médicas, distribuida en tres tramos entre junio y agosto. “Eso se bajó a las bases de los profesionales y se aceptó, aunque queda todavía por ver el tema de otras cuestiones pendientes”, señaló.
Romero aclaró que, pese al porcentaje anunciado, los valores continúan siendo bajos en términos absolutos. Explicó que las guardias mejor remuneradas no alcanzan actualmente los 9 mil pesos por hora, mientras que en otros casos el valor ronda los 2 mil pesos. “Tenemos las guardias más bajas del país. Cualquier provincia, por más complicada que esté, paga más que Tierra del Fuego”, afirmó.
El dirigente remarcó que la discusión salarial no puede limitarse al sueldo básico, ya que gran parte de la prestación sanitaria depende del sistema de guardias. En ese sentido, sostuvo que los profesionales tienen una carga laboral de 40 horas semanales a la que se suman guardias de 24 horas que resultan indispensables para garantizar la atención durante todo el año.
Uno de los principales planteos del sindicato está vinculado con la pérdida de profesionales en áreas críticas. Romero advirtió que las demoras en las recomposiciones salariales y el incremento del costo de vida afectan especialmente a los especialistas que llegaron recientemente a la provincia y aún no consolidaron un arraigo definitivo.
“Las dilataciones significan fuga de profesionales. Hay especialidades críticas que después no podemos reemplazar”, sostuvo. Según detalló, el 60% de los médicos tiene menos de cinco años de residencia en Tierra del Fuego, por lo que muchos evalúan alternativas laborales en otras jurisdicciones cuando la ecuación económica deja de ser favorable.
Como ejemplo de la situación, mencionó que actualmente existe una sola oftalmóloga en toda la provincia y un único especialista en otorrinolaringología incorporado recientemente. También señaló que existen dificultades para sostener profesionales en áreas como psiquiatría, donde se registran renuncias y consultas permanentes sobre posibles traslados.
El dirigente gremial indicó además que el acuerdo alcanzado todavía no fue formalizado mediante un decreto, situación que genera incertidumbre entre los trabajadores. Recordó que una recomposición similar había sido comprometida anteriormente y nunca llegó a concretarse.
“Necesitamos cuanto antes tener un decreto donde figuren los tres tramos. Ya ocurrió que nos prometieron incrementos que después se fueron postergando y dilatando”, advirtió.
Aunque el incremento de guardias fue aceptado por mayoría, Romero señaló que las bases resolvieron por unanimidad mantener el plan de lucha hasta obtener respuestas sobre otros reclamos vinculados al salario y a distintos adicionales. En ese marco, sostuvo que el sindicato seguirá reclamando medidas que permitan fortalecer la salud pública y mejorar las condiciones para retener profesionales.
Finalmente, consideró que la discusión excede una cuestión salarial y tiene impacto directo sobre la atención sanitaria. “El Estado es responsable de la salud de su población. Cuando faltan profesionales, eso termina repercutiendo en la atención de los pacientes y en todo el sistema”, concluyó.