a Municipalidad de Ushuaia reforzó el procedimiento para retirar vehículos abandonados de la vía pública e invitó a los vecinos que ya no utilicen sus automóviles a iniciar voluntariamente el trámite de baja y entrega para su posterior compactación. La medida busca reducir la presencia de chatarra en distintos sectores de la ciudad y evitar inconvenientes tanto para los propietarios como para el resto de los vecinos.
El subsecretario de Seguridad Urbana, Alejandro Ledesma, explicó que quienes tengan un vehículo que no volverá a circular pueden acercarse al Municipio para realizar un trámite que calificó como sencillo y que permite resolver la situación sin esperar la intervención de los inspectores. "El que tenga un auto que no lo va a arreglar más, que está todo podrido o que ya no tiene motor, puede venir tranquilamente a la Municipalidad. Le explicamos cómo hacer la baja en el Registro del Automotor, firma el acta de entrega y nosotros lo compactamos", señaló.
Ledesma indicó que, cuando el Municipio detecta un vehículo abandonado, debe iniciar un procedimiento administrativo más extenso, que incluye la identificación del titular, su notificación y el traslado al predio municipal, además del cobro de los gastos correspondientes. "Si nosotros lo levantamos de la vía pública tenemos que hacer el pedido de dominio, citar al propietario y después cobrar el acarreo, el depósito y el tiempo que estuvo guardado. Es mucho más sencillo que el vecino venga voluntariamente y haga el trámite", afirmó.
En ese sentido, remarcó que dejar un automóvil abandonado frente a una vivienda o en cualquier otro sector de la ciudad no está permitido, ya que se trata de un espacio de uso común. "El frente de una casa es vía pública. No es un espacio privado. Hay gente que deja un vehículo durante semanas o meses y eso genera inconvenientes para los vecinos. Por eso buscamos que entiendan que existe una alternativa para resolver esa situación", sostuvo.
El funcionario agregó que el mismo criterio se aplica a otros vehículos fuera de uso, como colectivos adquiridos para proyectos que nunca se concretaron o maquinaria vial estacionada de manera permanente en la calle. "Tenemos varios colectivos que fueron comprados para hacer motorhome y terminaron abandonados. También estamos intimando a empresas que dejan retroexcavadoras o máquinas en la vía pública cuando deberían permanecer dentro de sus predios", explicó.
Además del retiro de vehículos abandonados, Ledesma repasó los cambios implementados recientemente en el esquema de controles de tránsito. Entre ellos mencionó la unificación de las inspectorías de Tránsito y Transporte, la ampliación de la cobertura horaria y la incorporación de guardias durante fines de semana y feriados. "Hoy tenemos inspectores desde las siete y media de la mañana hasta la una de la madrugada y también presencia permanente los fines de semana. La idea no es solamente multar; buscamos hacer prevención y educación para mejorar la convivencia vial", expresó.
Respecto de las infracciones más frecuentes, indicó que predominan la falta de seguro y de la Revisión Técnica Obligatoria (RTO), mientras que en casos de estacionamiento indebido se procura, siempre que sea posible, contactar previamente al propietario para que regularice la situación. "Tratamos de educar antes que sancionar. Muchas veces llamamos al dueño del vehículo para que lo retire y explicarle cuál es la infracción. El inspector no está solamente para hacer multas; también tiene que ayudar a generar una mayor conciencia sobre el respeto de las normas", concluyó.