El Concejo Deliberante de Ushuaia comenzó a analizar un proyecto de ordenanza impulsado por el edil Nicolás Pelloli que habilita el uso de radares, cinemómetros y equipos de fotomultas como herramientas para reforzar los controles de tránsito en la ciudad. La propuesta no dispone su instalación inmediata, sino que establece las condiciones legales para que el Ejecutivo municipal pueda avanzar con su implementación cuando lo considere conveniente y cuente con los recursos necesarios.
El autor de la iniciativa, Nicolás Pelloli, explicó que el proyecto surgió a partir de reclamos vecinales por excesos de velocidad y maniobras peligrosas que suelen registrarse en distintos sectores de Ushuaia, especialmente cuando no hay presencia de inspectores. "La idea es dar los instrumentos legales, en este caso la ordenanza, para poder implementar en algún momento, con la definición del Ejecutivo, la posibilidad de estos controles. Esto no tiene que ver con ningún tipo de incremento de multas, sino con la posibilidad de instalar radares o cinemómetros y también equipamiento para llevar adelante las fotomultas. Son pedidos que recibimos de vecinos que nos dicen que en determinados horarios hay picadas o excesos de velocidad cuando no hay operativos", sostuvo.
El concejal remarcó que el objetivo principal es ampliar la capacidad de fiscalización del Municipio, teniendo en cuenta que los controles presenciales no pueden mantenerse de forma permanente. "El Ejecutivo ha hecho un gran trabajo reforzando el área de inspectoría y hoy se ven más inspectores en la calle, pero no se puede estar las 24 horas, los siete días de la semana. Por eso entendemos que en determinados espacios puede existir un mayor control, de acuerdo con estudios técnicos, la cantidad de denuncias y las características de cada sector", afirmó.
Según explicó, el sistema deberá cumplir con la reglamentación nacional, que exige la correcta señalización de los radares, y permitirá detectar distintas infracciones, entre ellas el exceso de velocidad, el cruce de semáforos en rojo y el estacionamiento indebido en ochavas.
Pelloli rechazó además las críticas que vinculan este tipo de herramientas con un objetivo meramente recaudatorio y sostuvo que la finalidad es desalentar conductas de riesgo. "Esto no tiene que ver con recaudar más. Lo que buscamos es un mayor control para que quienes se tientan a exceder la velocidad lo piensen dos veces. Cuando una persona ve un control o un uniforme automáticamente reduce la velocidad y presta más atención a las normas. Con estas herramientas buscamos el mismo efecto: prevenir antes que sancionar y evitar situaciones que podrían haberse evitado", expresó.
El edil precisó que el proyecto tomó estado parlamentario y será debatido en comisión antes de llegar al recinto, donde podrá recibir modificaciones. "Hoy presentamos la iniciativa, pero no buscamos aprobarla de inmediato. Queremos que tenga un tiempo de discusión y que pueda perfeccionarse si aparecen nuevas miradas. Lo importante es dejar establecidas las reglas para que, si el Ejecutivo decide avanzar, ya exista un marco normativo claro sobre cómo debe implementarse el sistema", indicó.
Finalmente, Pelloli señaló que todos los dispositivos deberán estar homologados y calibrados por la autoridad competente para garantizar la validez de las infracciones registradas y consideró que la incorporación de tecnología permitirá acompañar el crecimiento del tránsito en la ciudad. "La ciudad cambió, hay muchos más vehículos y nuevas arterias de doble circulación donde algunos aprovechan para acelerar. La seguridad vial es un tema que no queremos negociar. Esta herramienta no va a evitar todos los siniestros, pero sí puede prevenir muchos de ellos", concluyó.