l otoño de 2026 quedó registrado como el segundo más cálido de los últimos 50 años en Ushuaia, de acuerdo con un informe elaborado por el investigador del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET), Juan Federico Ponce, a partir de los datos de la estación meteorológica que el organismo opera a través del Servicio de Información Ambiental y Geográfica (SIAG).
Además, los registros muestran que el pasado mes de junio tuvo una temperatura media de 4,4 °C, lo que representa 2,5 °C por encima del promedio histórico de los últimos 30 años. La temperatura máxima absoluta del mes fue de 14,7 °C, registrada el 8 de junio, mientras que la mínima absoluta alcanzó los -2,2 °C el día 1.
Con esos valores, junio de 2026 se posiciona como el tercer junio más cálido de las últimas cinco décadas, únicamente superado por los años 2016, con una temperatura media de 5,3 °C, y 1998, con 4,7 °C. Ambos períodos coincidieron con eventos de fuerte intensidad del fenómeno El Niño.
El informe señala que, si bien El Niño influye sobre la circulación atmosférica del hemisferio sur, las condiciones observadas en Tierra del Fuego también responden a otros factores climáticos, entre ellos el Modo Anular del Sur (SAM) y la dinámica del vórtice polar.
Al considerar las temperaturas medias registradas durante abril, mayo y junio, los investigadores determinaron que el otoño de 2026 fue el segundo más cálido de los últimos 50 años, solo por detrás del otoño de 1998.
El estudio también explica que la escasez de nevadas registrada durante la estación no estuvo relacionada con una disminución de las precipitaciones. Por el contrario, los valores mensuales se mantuvieron dentro de los parámetros habituales para la época. La diferencia estuvo dada por las temperaturas excepcionalmente elevadas, que provocaron que una mayor proporción de las precipitaciones se produjera en forma de lluvia, especialmente en las zonas de menor altitud.
Durante junio, además, predominaron condiciones de baja presión atmosférica, elevada nubosidad y una mayor frecuencia de vientos intensos provenientes del cuadrante noroeste. En contraste, las irrupciones de aire frío desde el sector sur fueron poco frecuentes, un patrón de circulación que contribuyó a sostener temperaturas inusualmente elevadas durante gran parte del mes.