a producción local de alimentos continúa consolidándose como uno de los ejes estratégicos del Municipio de Río Grande, que busca aumentar el abastecimiento interno, reducir la dependencia de productos provenientes del continente y fortalecer un sector que ya involucra a unas 1.500 familias. En un escenario marcado por el incremento de costos y la retracción del consumo, la gestión municipal aseguró que mantiene distintas políticas de acompañamiento para sostener la actividad.
El secretario de Desarrollo Productivo de Río Grande, Facundo Armas, señaló que la situación económica afecta tanto a productores como a consumidores, aunque remarcó que el objetivo de la política pública sigue siendo consolidar la soberanía alimentaria como una estrategia de largo plazo. "Hoy la gente guarda el mango para la comida y producir alimentos locales también es más complejo porque aumentan los costos de los insumos, del alimento balanceado y además hay que competir con productos importados del continente que muchas veces se eligen por precio. En ese contexto trabajamos muy cerca de los productores, visibilizando todo el esfuerzo que realizan y promoviendo que también se priorice la producción local por su calidad y su trazabilidad", sostuvo.
Armas explicó que el Municipio complementa ese acompañamiento con capacitaciones vinculadas a costos, comercialización y escalamiento de la producción, además de convenios con empresas privadas para reducir gastos logísticos e insumos. "Conseguimos descuentos para traer alimento balanceado desde el continente, acuerdos con corralones y proveedores de distintos insumos, entregamos estufas a biomasa, pellets y acompañamos la calefacción de las unidades productivas para que puedan seguir produciendo durante el invierno. Todo eso apunta a que los productores reduzcan costos y puedan crecer", indicó.
El funcionario destacó especialmente el crecimiento de la producción avícola y porcina durante los últimos años. En el caso de los huevos, precisó que actualmente existen cooperativas, asociaciones y productores independientes que abastecen una parte creciente del mercado local. "Hoy acompañamos a 90 productores avícolas, de los cuales 40 producen de manera comercial. Además, 13 ya cuentan con el sello de garantía avícola del municipio y muchos pasaron de producir para autoconsumo a desarrollar emprendimientos comerciales", afirmó.
También aseguró que el desarrollo tecnológico permitió transformar la producción porcina fueguina, posibilitando la cría durante todo el año y el abastecimiento regular de carnicerías locales. "Hay productores que antes tenían una o dos madres y hoy tienen 20 o 30, abastecen carnicerías de Río Grande y también envían producción a Ushuaia y Tolhuin. Incluso tenemos establecimientos con más de 1.500 animales en producción permanente, algo impensado años atrás", destacó.
Armas remarcó que la política de desarrollo productivo busca ampliar la matriz económica de la provincia y generar nuevas oportunidades laborales a partir del sector alimentario. "Hace seis años Río Grande producía menos del 2% de los alimentos que consumía. Hoy superamos el 10% en producción local y el 40% de la carne vacuna que se consume en la ciudad ya se cría, engorda y faena en Río Grande. Nuestro objetivo es seguir creciendo, abastecer a toda la provincia, a las bases antárticas y a los cruceros, generando trabajo genuino a partir de la producción de alimentos", concluyó.