l masivo corte de energía que afectó a Ushuaia durante gran parte del sábado se originó por el congelamiento de un filtro de aire en la central termoeléctrica, una situación que dejó fuera de servicio la turbina Rolls-Royce y provocó una falla en cadena que terminó afectando el abastecimiento eléctrico de toda la ciudad. El servicio comenzó a recuperarse de manera parcial durante la jornada, aunque algunos sectores permanecieron sin suministro hasta las 3.50 de la madrugada del domingo.
El vicepresidente de la Dirección Provincial de Energía, Manuel Álvarez, explicó que el inconveniente surgió de manera imprevista a raíz de las bajas temperaturas y sostuvo que, si bien la central está diseñada para operar bajo condiciones extremas, la congelación del sistema de filtrado derivó en una serie de desperfectos que prolongaron la restitución del servicio.
Según detalló, el primer paso fue descongelar el equipo afectado y reemplazar el filtro averiado para volver a poner en marcha la turbina principal. Sin embargo, al intentar sincronizarla con el resto de las máquinas comenzaron a detectarse nuevas fallas que retrasaron el restablecimiento definitivo de la energía. "Tuvimos un imprevisto con las bajas temperaturas. Se nos congeló un filtro de aire y eso arrastró la Rolls-Royce. Después hubo que descongelar toda la máquina, cambiar el filtro y, cuando intentamos ponerla en línea con las demás, empezaron a aparecer otras fallas", explicó.
Álvarez indicó que mientras se trabajaba sobre la turbina principal fue posible abastecer aproximadamente al 70% de la ciudad mediante el resto de los equipos de generación, aunque el 30% restante dependía del regreso de la Rolls-Royce al sistema. “Logramos conectar las otras máquinas y recuperar cerca del 70% del suministro. Nos faltaba ingresar con la Rolls-Royce y eso nos llevó mucho tiempo. Recién a las 3.50 pudimos volver a incorporarla y normalizar completamente el servicio", señaló.
Consultado sobre el estado del parque de generación, el funcionario sostuvo que el incidente no respondió directamente a la falta de mantenimiento, aunque reconoció que la antigüedad de la turbina principal favoreció la aparición de inconvenientes adicionales durante la puesta en marcha. "La turbina arrancó perfectamente, pero después aparecieron otros problemas: una falla en una fuente dentro de la central, inconvenientes de acople para ingresar al sistema y una serie de desperfectos que suelen aparecer cuando se trabaja con una máquina que hace mucho tiempo no recibe el mantenimiento que necesita", afirmó.
En ese sentido, recordó que ya se ejecutó el overhaul de uno de los equipos mediante financiamiento del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP) y señaló que continúan previstas nuevas intervenciones sobre el resto del parque de generación.
Respecto de la posibilidad de que el episodio vuelva a repetirse durante las próximas jornadas de bajas temperaturas, Álvarez sostuvo que se trató de un hecho excepcional y aseguró que ya fueron adoptadas las medidas necesarias para evitar una situación similar. "No tendría que volver a suceder. Fue un hecho aislado. La central está preparada para operar con temperaturas muy bajas; de hecho hemos atravesado inviernos mucho más fríos. Lo que ocurrió el sábado fue una situación puntual y ya está todo previsto", aseguró.
Finalmente, el vicepresidente de la DPE confirmó que la información oficial sobre la evolución del servicio fue canalizada a través de las áreas de comunicación del Gobierno provincial y explicó que la línea telefónica de guardia estuvo destinada exclusivamente a recibir reclamos de los usuarios, por lo que no contaba con detalles técnicos sobre el avance de los trabajos realizados en la central termoeléctrica.