unque no realizó anuncios concretos durante su exposición, el mandatario nacional Javier Milei dejó planteado que esos recursos serán la base para reemplazar uno de los principales ingresos fiscales vinculados al sector.
“Las retenciones son una aberración que nunca debió haber existido. Eliminarlas es una obsesión para nuestro Gobierno y hemos dado muchos avances en esa dirección. Sin embargo, no le sirve a nadie que las eliminemos para sacar rédito político en las elecciones y después el modelo reviente, como ha pasado en otros gobiernos”, sostuvo Milei durante un discurso de casi 40 minutos en la inauguración oficial de la 138° Exposición Rural de Palermo.
El Presidente remarcó que “eliminar las retenciones es una prioridad” y aseguró que la estrategia oficial es hacerlo de manera sostenible.
“El crecimiento de la producción energética y minera permitirá generar los recursos necesarios para seguir reduciendo impuestos hasta eliminarlos por completo”, afirmó.
Las palabras de Milei llegaron inmediatamente después del discurso de Nicolás Pino, quien reclamó que las retenciones “dejen de existir por ley y para siempre” y recordó que desde 2002 el Estado recaudó unos 215.000 millones de dólares mediante ese tributo.
Ante un predio colmado de productores, dirigentes rurales y funcionarios, el Presidente calificó a los hombres y mujeres del campo como “héroes” y sostuvo que “desde que Argentina es Argentina tiran para adelante el carro del país”.
En ese marco, afirmó que “se viene un campo radicalmente distinto al que conocimos” y aseguró que la agroindustria atraviesa el comienzo de una nueva etapa.
El mandatario cuestionó duramente las políticas aplicadas durante las últimas décadas y aseguró que el agro fue “castigado con impuestos, cepos, cupos y precios máximos”.
“Convirtieron al sector más pujante del país en el pagador de última instancia de la Argentina. Esa oscura página la estamos dando vuelta para siempre”, sostuvo.
También defendió el proceso de desregulación impulsado por el Gobierno y afirmó que se le quitó “al campo una por una las capas de estatismo que le habían puesto durante años”.
Otro de los ejes del discurso fue el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que será debatido próximamente en el Senado. Según Milei, la iniciativa permitirá atraer fuertes inversiones hacia el sector agropecuario.
“Con la aprobación de esta ley estimamos inversiones por 15.000 millones de dólares en estas industrias”, señaló.
Sostuvo que la norma brindará mayor seguridad jurídica y facilitará la llegada de capitales para potenciar actividades productivas hoy subexplotadas.
También rechazó las críticas históricas al sector y reivindicó su aporte a la economía nacional.
“Nunca más debemos permitir que alguien nos venga con la cantinela de que el campo no agrega valor ni genera empleo”, afirmó, antes de remarcar que el complejo agroindustrial explica cerca de un cuarto del empleo formal del país y que detrás de cada productor existe una extensa cadena de trabajo integrada por veterinarios, ingenieros, transportistas, biotecnólogos, molinos, aceiteras y numerosos proveedores.
El mandatario repasó las reducciones impositivas implementadas en su gestión y sostuvo que los resultados productivos demuestran el impacto positivo de esas medidas.
Luego detalló el cronograma de reducción de derechos de exportación para los principales productos agropecuarios: recordó que las economías regionales, los lácteos, los productos porcinos y varias categorías de carne ya quedaron con retenciones cero; que la soja bajó del 33% al 24% y continuará descendiendo hasta el 15% en diciembre de 2028; que sus derivados pasarán del 31% al 14%; que el maíz caerá al 5,5%; y que el trigo y la cebada ya tributan el 5%.
Uno de los conceptos centrales del discurso fue la vinculación entre el desarrollo de nuevos sectores productivos y el alivio fiscal para el agro.
Milei sostuvo que el crecimiento de las exportaciones energéticas y mineras permitirá reemplazar progresivamente el peso que históricamente tuvo el campo como principal generador de divisas.
“Hoy la energía y la minería están rápidamente acompañando el despegue exportador del país”, indicó, para luego afirmar que esos recursos serán los que financiarán la eliminación definitiva de las retenciones.
Al mismo tiempo, insistió en que cualquier reducción de impuestos dependerá de mantener el equilibrio de las cuentas públicas. “No hay baja de impuestos posible sin superávit fiscal sostenido”, aseguró, y advirtió que el déficit implicaría “la vuelta de las diez plagas de Egipto”. (Noticias Argentinas)