n total el oficialismo cosechó 42 firmas, incluyendo al PRO, UCR y partidos provinciales, dejando la iniciativa lista para ser votada en el recinto en la próxima sesión (prevista para el 26 de agosto).
La iniciativa, definida por el propio presidente Javier Milei como “la más importante” de esta etapa de su gobierno, busca consolidar a nivel normativo lo que considera una batalla cultural ganada: que está mal imprimir moneda sin respaldo y que la emisión cero es un principio innegociable.
En este marco, se prohíben los adelantos transitorios al Tesoro, los préstamos a las provincias, el uso de letras intransferibles y se limita la transferencia de utilidades a ganancias reales obtenidas por la entidad.
Por otra parte, se busca fortalecer la independencia del Banco Central, por ejemplo endureciendo los requisitos para remover al presidente y a los directores del organismo, exigiendo una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Congreso nacional para blindarlos de los cambios en los gobiernos.
Al inicio del plenario de las comisiones de Finanzas y Presupuesto, desde Unión por la Patria pusieron el grito en el cielo por la “provocación” que para ellos suponía la invitación exclusiva de economistas alineados al Gobierno de Javier Milei, y más aún que los discursos hayan sido más proclamas políticas que exposiciones técnicas.
El presidente de Finanzas, Santiago Pauli (La Libertad Avanza) dijo que en reiteradas ocasiones había intentado comunicarse con el jefe de la bancada de UxP, Germán Martínez, para comentarle sobre la dinámica de la reunión y si desde el peronismo iban a sugerir otros invitados.
Su par de Presupuesto y Hacienda, Bertie Benegas Lynch, trató de minimizar la controversia al señalar que las disertaciones de los economistas de derecha liberal solamente pretendían ser un “disparador del debate”.
Indignados con las explicaciones, los representantes de Unión por la Patria firmaron un dictamen de rechazo al proyecto y se retiraron de la sala en el Anexo C de la Cámara baja.
El discurso más ofensivo de la tanda de expositores invitados fue el de Miguel Boggiano, quien responsabilizó por la herencia inflacionaria a los gobiernos anteriores, incluido el de Mauricio Macri. El mediático economista acusó a los “distintos gobiernos” de “destruir por completo” el “valor” de la moneda.
Boggiano leyó el número de inflación acumulada por las distintas administraciones, y sostuvo que el guarismo “refleja cómo distintos gobiernos utilizaron al Banco Central para estafar sistemáticamente a la sociedad hasta destruir el valor de su moneda nacional”.
El economista Ramiro Castañeira metió el dedo en la llaga cuando habló del “saqueo” que hizo el Banco Central a lo largo de las dos últimas décadas, y recordó que las reservas de la entidad monetaria “llegaron a terreno negativo”.
“Eso solo se permite por la actual Carta Orgánica. Con la reforma que se propone, eso no se va a permitir. Brasil no lo permite porque tiene una carta orgánica similar a la que se está proponiendo”, destacó.
En medio de murmullos generalizados, desde el PRO, la UCR y el MID se sintieron destratrados por el reparto de culpas en la ponencia del economista, a tal punto que la secretaria parlamentaria de La Libertad Avanza, Silvana Giudici, y más tarde el presidente del bloque libertario, Gabriel Bornoroni, tuvieron que salir a pedir disculpas a los tres partidos aliados para calmar las aguas.
“Trajeron a dos pelotudos fanáticos que ponen en riesgo la firma del dictamen por el BCRA”, tuiteó con furia -en medio de la reunión del plenario de comisiones- el diputado nacional del MID Eduardo Falcone.
Héctor Rubini advirtió que el resultado de la política emisiva del Banco Central “fue más inflación y dificultades para aprobar leyes de presupuesto mínimamente factibles y creíbles”.
“Es por eso que la reforma del BCRA es una de las contribuciones más importantes” para lograr “estabilidad del poder adquisitivo del dinero”, indicó.
Por último, el también ecomomista liberal Aldo Abraham pidió tener una Carta Orgánica del Banco Central “como la que tienen los países vecinos, que por eso tienen inflación de un dígito”.
En ese sentido, reclamó erigir un Banco Central “independiente”, que “emita lo que demanda la gente” y “no lo que un gobierno de turno quiera emitir” por encima de las necesidades. (Noticias Argentinas)