l uso de inteligencia artificial en políticas públicas ya dejó de ser una experiencia aislada entre provincias y municipios. La posibilidad de anticipar problemas, procesar grandes volúmenes de información y conectar registros comienza a formar parte de una transformación que alcanza áreas como salud, educación y seguridad.
Mauro Solano, politólogo, especialista en transformación digital del Estado e inteligencia artificial y director ejecutivo de FEDERAI, sostuvo que la información disponible permite modificar las políticas públicas. “Los Estados son de las organizaciones sociales que mayor cantidad de información y datos recopilan. Esa cantidad de datos, con una capacidad de cómputo también inigualable, permite anticiparse a fenómenos y pasar de Estados reactivos a Estados proactivos, que incluso pueden detectar cuáles pueden ser las necesidades o problemáticas de un ciudadano y acercarle activamente una solución”, explicó.
FEDERAI reúne a las provincias y la Ciudad de Buenos Aires a través de sus máximas autoridades en innovación para construir una agenda común de transformación digital. Solano señaló que Tierra del Fuego participa activamente de ese trabajo y adelantó que comenzó a tratarse una propuesta específica de formación. “Hoy comenzamos a tratar un programa de capacitación para los egresados de los centros terciarios especializados en administración pública, para asegurar que haya un nivel de conocimiento en la utilización de esta herramienta a nivel estatal y preparar las capacidades necesarias para abordar este fenómeno”, indicó.
Entre las experiencias que ya se desarrollan, mencionó un piloto para conectar registros de deudores alimentarios morosos entre provincias, realizar consultas simultáneas y evitar que una persona registrada en una jurisdicción permanezca sin identificar en otra. Luego se prevén experiencias en salud, educación y certificados de nacimiento.
La educación aparece entre los ámbitos con mayor potencial. “En función de los datos que existen de los alumnos se pueden anticipar o prever situaciones de abandono o bajo rendimiento, y el Estado puede acompañar esas situaciones y prevenir ese abandono escolar. Salud, seguridad y educación son los tres sistemas más grandes de provisión de bienes y servicios públicos que le cambian la vida a la gente y son responsabilidades de las provincias”, señaló Solano.
En salud, estas herramientas pueden analizar antecedentes, asistir diagnósticos y procesar grandes volúmenes de información clínica. Solano destacó la capacidad de comparar imágenes médicas en segundos y detectar patrones como apoyo para los profesionales.
Ese avance obliga también a revisar cómo se recopilan, almacenan y utilizan los datos. “Urge una actualización de la ley de protección de datos personales, que tiene más de 20 años y fue concebida cuando muy poco de todo esto estaba siquiera en la cabeza de alguien. Hay que ocuparse del dato como un activo crítico, no sólo de su protección sino también de la manera en que se utiliza, quién lo resguarda, quién es responsable e incluso en qué casos debe destruirse”, sostuvo.
La ciberseguridad completa la agenda. FEDERAI trabaja sobre inteligencia artificial, interoperabilidad, inteligencia digital y protección de sistemas. “Quienes buscan hacer el mal a través de ciberataques hoy lo tienen mucho más fácil con inteligencia artificial. Ya no hay que ser un gran programador o un hacker iluminado. Todos somos un poquito más vulnerables y hay que prestar muchísima atención a eso”, advirtió Solano.