l Gobierno de la Provincia y el Banco de Tierra del Fuego pondrán en marcha desde el 1 de septiembre un amplio paquete de medidas destinado a aliviar el creciente endeudamiento de las familias, que incluye reducción de tasas, facilidades para gastos esenciales, asistencia financiera inmediata y mecanismos de refinanciación con plazos que, para las situaciones más comprometidas, podrán llegar hasta los 10 años.
La estrategia contempla distintos niveles de asistencia según los ingresos, el peso de las obligaciones sobre el salario y el grado de mora de cada cliente. El objetivo es reducir los compromisos mensuales, recuperar ingreso disponible y, al mismo tiempo, sostener el consumo y la actividad económica.
Al presentar el programa, el gobernador Gustavo Melella, que estuvo acompañado de la Vicegobernadora Mónica Urquiza y autoridades de la entidad bancaria, advirtió sobre el deterioro de la economía familiar y sostuvo que “el endeudamiento ha llegado a consumir el salario y la vida de muchos argentinos y argentinas”. En ese contexto, afirmó que el Gobierno provincial decidió utilizar al BTF como instrumento para “aliviar esta carga” y acompañar a las familias.
El esquema marca además una diferencia de enfoque entre la Provincia y el Gobierno nacional frente al crecimiento del endeudamiento familiar. Mientras la administración de Javier Milei ha relativizado el nivel de morosidad y sostiene que las dificultades para afrontar deudas corresponden esencialmente a relaciones entre privados en las que el Estado no debe intervenir, Tierra del Fuego optó por utilizar su banca pública para actuar sobre el problema, reducir el costo financiero y evitar que las situaciones de sobreendeudamiento continúen profundizándose.
Una de las medidas de mayor alcance será la reducción del 20% de las tasas de financiación de Tarjeta Fueguina Visa y Mastercard, que beneficiará directamente a unos 30.000 clientes. También habrá una baja del 10% en las tasas de préstamos personales para clientes con y sin acreditación de haberes.
El presidente del BTF, Adrián Cosentino, explicó que las medidas responden a “la asfixia financiera de buena parte de las familias” y señaló un cambio en las características del endeudamiento. “La deuda ya no es para comprar una moto, un televisor o un electrodoméstico, sino para poder suplir necesidades básicas”, sostuvo.
Precisamente, otro componente del programa apunta a esos consumos. Tarjeta Fueguina ofrecerá 10 cuotas sin interés y 10% de reintegro en farmacias y servicios de profesionales de la salud, mientras que almacenes y comercios de cercanía podrán adherirse para financiar artículos de primera necesidad en tres cuotas sin interés.
El paquete incorpora además una línea de Asistencia de Acompañamiento con Disponibilidad Inmediata, de libre disponibilidad, por hasta $4 millones, con tasas desde el 59,50% TNA y hasta tres meses de gracia para capital e intereses.
El núcleo del programa estará en el reordenamiento de las deudas. Para quienes registraban al 31 de julio atrasos de hasta 60 días, se ofrecerán tasas desde el 39% TNA, plazos de hasta 72 meses y hasta seis meses de gracia. También podrán acceder clientes que se encuentren al día pero que destinen una proporción elevada de sus ingresos al pago de obligaciones con el banco.
Cosentino remarcó que las condiciones serán segmentadas. “No es la misma situación la de una persona que gana un millón de pesos que la de quien gana dos o cuatro millones”, explicó. Por eso, indicó que las asistencias tendrán en cuenta “el nivel de ingresos, sus deudas y las características de esas deudas”.
Para los casos de mayor dificultad, con atrasos superiores a 60 días e incluso personas que hayan ingresado al Veraz, el BTF habilitará refinanciaciones de hasta 10 años y seis meses de gracia. La tasa será del 45,92% para clientes que acrediten haberes en el banco y del 50,12% para quienes no lo hagan.
El alcance de la estrategia, sin embargo, no se limita a refinanciar obligaciones. “No alcanza con bajar tasas y tirar los plazos hacia adelante. No solamente hay que ayudar dando mejores condiciones, sino también poniendo más recursos”, planteó Cosentino, quien vinculó las medidas con la necesidad de sostener el consumo, la actividad y el empleo.
Melella, en tanto, reivindicó el papel de la entidad provincial frente al deterioro de los ingresos. “El banco público tiene que estar para acompañar el desarrollo, pero también acompañar en las buenas y en las malas a nuestro pueblo de Tierra del Fuego”, afirmó, y definió el paquete como un conjunto de medidas “reales, concretas y viables”.
Desde septiembre, los interesados podrán concurrir a las sucursales del BTF en Ushuaia, Río Grande y Tolhuin, donde se evaluará cada situación para determinar la herramienta más conveniente de acuerdo con los ingresos y el nivel de endeudamiento.
Las principales medidas del programa