egún la leyenda popular irlandesa, al final del arcoíris se esconde una olla llena de oro cuidada por un duende llamado Leprechaun. Y sin bien en evidente que no estamos en Irlanda, parece algunos encontraron en el puerto de Ushuaia una buena olla a la que echar mano. Queda por descubrir si los duendes fueguinos son tan hábiles y astutos como sus pares irlandeses que esconden sus riquezas y desaparecen con facilidad.