l presupuesto 2027 de la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) muestra que los recursos que el organismo proyecta generar durante el ejercicio no alcanzarán para cubrir sus gastos corrientes.
El esquema de Ahorro-Inversión-Financiamiento estima ingresos corrientes por $211.459,4 millones y gastos por $248.443,7 millones.
La diferencia alcanza los $36.984,3 millones y representa un desahorro corriente, ya que OSEF proyecta gastar en su funcionamiento ordinario alrededor de un 17,5% más de lo que obtendrá mediante sus ingresos corrientes.
La principal fuente de recursos serán las contribuciones a la seguridad social, con $155.956,9 millones, equivalentes al 73,75% de los ingresos. De ese total, $113.074,7 millones corresponden a las contribuciones patronales, y los $42.882,2 millones restantes a aportes personales. Otros $55.502,5 millones provendrán de ventas de bienes y servicios.
Del lado de las erogaciones, los servicios no personales demandarán $105.948,3 millones y los bienes de consumo otros $80.885,1 millones. Entre ambos concentran alrededor del 75% del gasto corriente. Las remuneraciones de las 250 plantas presupuestadas (50 de Planta Política y 200 de Planta Permanente) representan $16.972 millones, apenas el 6,83%.
Al desahorro corriente se suman $1.897,9 millones destinados a inversión real directa. Como no se proyectan recursos de capital, el resultado financiero antes de las contribuciones figurativas arroja un rojo de $38.882,3 millones.
Para reducir esa brecha, el presupuesto incorpora $21.241,3 millones de contribuciones figurativas, provenientes de transferencias dentro del propio sector público. Aun así, permanece una necesidad de financiamiento de $17.641 millones.
Ese monto aparece como una “fuente financiera” proveniente íntegramente de la disminución de activos financieros. Es decir, OSEF deberá recurrir a disponibilidades o activos acumulados para completar el financiamiento previsto, sin proyectar nuevo endeudamiento público.
De esta manera, el presupuesto consigue cerrar contablemente con resultado financiero neto cero, pero no porque los ingresos ordinarios sean suficientes: el equilibrio se alcanza mediante aportes del sector público y el uso de activos financieros.
El presupuesto fue elaborado sobre “base devengado”, lo que implica que los gastos se registran cuando nace la obligación de pagarlos y no cuando efectivamente se realiza el desembolso. Así, una prestación realizada en 2027 corresponde a ese ejercicio, aunque termine pagándose en 2028.
Este criterio permite reflejar con mayor precisión las obligaciones generadas durante el año y evita que una postergación de pagos reduzca artificialmente el gasto registrado.
El presupuesto no permite determinar por sí solo si OSEF tendrá problemas de caja durante 2027, ya que para eso sería necesario conocer sus disponibilidades, activos financieros y deudas acumuladas, pero sí muestra una debilidad estructural. Los ingresos ordinarios previstos no alcanzan para sostener los gastos proyectados.