l Ministerio de Educación de Tierra del Fuego ratificó la continuidad del acompañamiento educativo a los estudiantes que, por distintas circunstancias, deben ser derivados a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y permanecer alejados temporalmente de sus escuelas y de la provincia.
La asistencia se realiza a través del programa “Estamos”, un dispositivo provincial de educación domiciliaria y hospitalaria creado en 2022 que busca garantizar que una derivación no implique también una interrupción de la trayectoria escolar.
El ministro de Educación, Pablo López Silva, mantuvo en la Casa de Tierra del Fuego un encuentro de trabajo con el equipo responsable del programa, durante el cual se realizó un balance de las acciones desarrolladas, se analizaron las tareas previstas para lo que resta del ciclo lectivo y comenzaron a definirse las prioridades para el próximo año.
Una de las características del dispositivo es que el acompañamiento no se limita al cumplimiento de contenidos escolares. El trabajo contempla la situación particular que atraviesa cada estudiante y su grupo familiar durante la permanencia fuera de Tierra del Fuego.
López Silva señaló que la asistencia “no tiene que ver solo con lo que respecta a lo cognitivo, sino también de manera integral” y destacó la articulación que el equipo mantiene con las instituciones educativas de origen.
Ese vínculo permite sostener la relación entre el estudiante y su escuela fueguina durante el período de derivación, procurando dar continuidad al proceso educativo aun cuando las circunstancias impidan la presencialidad habitual.
La directora provincial de Coordinación del Ministerio de Educación en Buenos Aires, Mariela Tobares, explicó que el programa tiene como eje garantizar el derecho a la educación del niño o adolescente que continúa matriculado en una institución de Tierra del Fuego.
Según detalló, la asistencia se desarrolla de manera personalizada y genera un vínculo cercano no solamente con los estudiantes sino también con sus padres.
El dispositivo adquiere así una dimensión que excede estrictamente lo pedagógico. Las familias derivadas deben afrontar una estadía lejos de su lugar de residencia mientras atraviesan situaciones que alteran su vida cotidiana, por lo que el programa procura mantener al menos la continuidad del vínculo educativo y ofrecer acompañamiento durante ese período.
“El programa asiste en forma personalizada, generando un vínculo muy cercano no solo con los niños sino con los padres que transitan condiciones de desarraigo”, explicó Tobares.
Del encuentro participaron además las docentes del programa Marisol Habiage y Estrella Habiage y la psicóloga del equipo, Lucía Benchimol.