a negociación entre el Gobierno provincial y el SUTEF dejó de estar concentrada exclusivamente en el porcentaje de aumento salarial. La propuesta presentada al gremio incorpora nuevas fuentes de financiamiento para educación, infraestructura escolar, salud docente, organización de las plantas funcionales y medidas para recuperar contenidos afectados durante el conflicto.
El gobernador Gustavo Melella confirmó que uno de los primeros pasos será formalizar por decreto la situación salarial del sector. “Voy a declarar la emergencia salarial docente, lo cual indica o lleva a que podamos tomar medidas de reestructuración de recursos y de buscar recursos”, sostuvo. Según explicó, la decisión busca reconocer formalmente el deterioro de los ingresos y habilitar herramientas para atenderlo.
Sobre la reformulación del esquema de financiamiento educativo. El Ejecutivo trabaja en una nueva propuesta que buscará ampliar las fuentes de recursos y será enviada a la Legislatura la próxima semana con tratamiento de urgencia. “Nos comprometimos a mejorar la ley de financiamiento educativo, buscando más recursos de donde poder nutrirla”, explicó Melella.
Actualmente existen dos iniciativas en discusión, una impulsada por distintos bloques legislativos y otra elaborada por el Ejecutivo. El mandatario indicó que equipos de Educación, Economía, la Agencia y AREF trabajan sobre esas propuestas y sobre aportes realizados por legisladores para reorganizar el proyecto que será nuevamente presentado.
La continuidad del proceso dependerá ahora de la decisión de los docentes. El SUTEF llevará la propuesta a sus instancias internas y este jueves realizará la definición a partir de los mandatos de las escuelas. Melella aseguró que, si el ofrecimiento es aceptado, la normalización será inmediata. “Una vez que acepten, es inmediato el regreso a clases, porque también es una condición que se echó ayer. Nosotros avanzamos en todos estos puntos, pero con los chicos dentro de las escuelas, en el aula”, afirmó.
El Gobernador consideró positiva la reunión y señaló que existe predisposición para alcanzar un entendimiento. También planteó que el objetivo no se limita a resolver el conflicto actual, sino a construir un período de estabilidad que permita continuar discutiendo salarios y otras condiciones del sistema educativo. En ese marco, habló de un “acuerdo de paz social y educativa” que podría extenderse hasta enero.
La propuesta incluye además una mesa destinada a analizar la salud docente y las causas vinculadas al ausentismo, junto con una revisión de las estructuras funcionales de las escuelas. Melella indicó que el objetivo será preservar la estabilidad laboral y, al mismo tiempo, reorganizar recursos frente a cambios como la disminución de la matrícula asociada a la baja natalidad.
En esa revisión también se analizará la ampliación de la escolarización en edades tempranas. El mandatario planteó avanzar hacia una mayor incorporación de niños de dos y tres años al sistema, una modificación que, según explicó, requerirá cambios en la organización actual de las instituciones.
El otro eje estará puesto en las consecuencias pedagógicas de las jornadas de clase perdidas. El Gobierno prevé trabajar en medidas de refuerzo para los estudiantes más afectados, con especial atención en quienes atraviesan cambios de nivel educativo, además de atender situaciones de infraestructura que también condicionaron el dictado normal de clases.
Melella vinculó las dificultades para mejorar los salarios con la falta de recursos provinciales y con la caída de la recaudación asociada a distintos sectores productivos, entre ellos la industria. Señaló que esa situación no afecta únicamente a los docentes y mencionó también a trabajadores de salud, seguridad, comercio y fábricas como sectores atravesados por la pérdida de poder adquisitivo.
En la búsqueda de recursos adicionales, anticipó que esta semana mantendrá una reunión con el ministro del Interior para analizar alternativas vinculadas con la coparticipación. Entre las posibilidades mencionó la reestructuración o utilización de adelantos que permitan dar mayor previsibilidad financiera a la administración provincial.
La discusión tampoco terminaría con un eventual acuerdo de esta semana. Melella adelantó que hacia fines de octubre volverán a evaluar la situación económica y que la intención es comenzar a trabajar en enero sobre la siguiente pauta salarial, con el objetivo de evitar que el inicio del ciclo lectivo 2027 vuelva a quedar condicionado por una negociación pendiente.
El resultado inmediato, sin embargo, quedará sujeto a la definición que adopten las bases docentes. El Gobierno apuesta a que el paquete permita destrabar el conflicto y trasladar la discusión desde la emergencia actual hacia un esquema de financiamiento y negociación que dé mayor previsibilidad al sistema educativo.