as primeras jornadas mostraron una alta participación de vecinos que llegaron con sus mascotas y, en muchos casos, con la vacunación anual justo en fecha de renovación. Para el área municipal, esa respuesta muestra que una parte importante de la comunidad ya incorporó el control antirrábico como un cuidado habitual.
El director de Zoonosis de Ushuaia, Pedro Mascareña, explicó que el movimiento fue importante desde el inicio. “La mayoría venía con el certificado vencido justo ayer, o sea que estaban al día y ya lo tienen como muy habitual”, señaló. También destacó la predisposición de quienes llevaron gatos, que en muchos casos esperaron su turno sin exponerlos al movimiento de otros animales para evitar que se estresaran.
La campaña permitió además repasar la situación del registro municipal. Mascareña indicó que existen entre 25 mil y 30 mil perros identificados mediante microchip, aunque la cifra no refleja con exactitud cuántos siguen actualmente en la ciudad porque muchos propietarios no informan las bajas. “Al vecino le cuesta mucho dar las bajas del perro, no avisa”, explicó.
Según relató, esa diferencia aparece cuando el personal llega a un domicilio y encuentra que una persona que figura con cuatro perros registrados actualmente tiene uno. A ese desfasaje se suma otro grupo que nunca fue incorporado al sistema: Zoonosis calcula que alrededor de un 20% de los perros de Ushuaia podría no estar chipeado.
Otro de los puntos que el área mantiene bajo seguimiento es la cantidad de perros sueltos. El móvil municipal realiza recorridas todos los días, pero buena parte de las intervenciones se activa después de llamados de vecinos por animales que ya están generando inconvenientes. “Nos gustaría hacer prevención en vez de ir tras el problema”, sostuvo Mascareña, quien señaló que la situación se presenta en distintos barrios de la ciudad.
El funcionario recordó que los perros deben circular con collar y correa y consideró que todavía hace falta avanzar en pautas de convivencia y tenencia responsable. Entre los problemas habituales mencionó las roturas de bolsas de residuos y las denuncias de vecinos, que muchas veces permiten identificar el domicilio del que proviene el animal.
Mascareña aclaró además que no existe una prohibición para tener determinadas razas, aunque las multas son mayores cuando se trata de animales considerados peligrosos por el daño que podrían provocar. De todos modos, rechazó asociar automáticamente el comportamiento con la raza. “No pasa por la raza, sino por el dueño que lo cría. Raza peligrosa puede ser cualquier perro mal criado”, afirmó.
La vacunación continuará hasta el viernes, de 10 a 16, en el Paseo de las Rosas. Zoonosis mantiene además durante todo el año la vacunación y el registro con microchip en su sede y otorga turnos para castraciones. Ambos controles pueden realizarse a partir de los tres meses de edad.
Mascareña sostuvo que el desafío es combinar estas campañas con un trabajo cotidiano que permita mejorar el registro y reducir la cantidad de animales que circulan sueltos. El objetivo es que el área pueda dedicar más tiempo a prevenir situaciones y menos a intervenir una vez que el problema ya está en la calle.