l sistema eléctrico de Ushuaia atraviesa una transición entre el mantenimiento de equipos envejecidos, la construcción de una nueva central y la necesidad de sostener el abastecimiento con márgenes reducidos. La máquina de mayor potencia debería entregar 26 megavatios, pero hoy produce entre 12 y 13 y presenta inestabilidad.
La ministra de Energía de Tierra del Fuego, Gabriela Castillo, explicó que Siemens había ofrecido dos alternativas para el mantenimiento mayor: comenzar el 15 de octubre o esperar hasta abril de 2027. “Pensar el overhaul de ese equipo hasta abril del año que viene es muchísimo en las condiciones de inestabilidad en las que tenemos la Rolls-Royce hoy”, señaló. Finalmente, la empresa confirmó que sus técnicos llegarán entre el 5 y el 7 de enero.
La posibilidad de intervenir en octubre obligó a la Dirección Provincial de Energía a diseñar un esquema para administrar una caída de unos 13 megavatios sobre aproximadamente 39 disponibles. Los equipos instalados en el predio de Vialidad podían aportar cinco, pero todavía quedaban ocho por compensar. “¿Paramos toda la industria por 45 días? Imposible”, graficó Castillo. La planificación contempló repartir el impacto entre el sector industrial y los usuarios residenciales, con interrupciones rotativas por zonas. “Planificamos hasta el último corte, qué institución había en cada zona y a quién íbamos a perjudicar. Todo esto estaba planificado”, indicó.
El traslado hacia enero mejora algunas condiciones de demanda. No habrá consumo escolar, parte de las industrias estará en receso y habrá más horas de luz natural. Para octubre incluso se había evaluado cortar alumbrado en barrios y reducir al 50 por ciento los corredores principales. “Ahora estamos en una reestructuración interna del trabajo de cómo haríamos toda esa operatoria”, explicó, con la temporada turística como nueva variable.
Antes de la parada grande, la Provincia prevé intervenir entre octubre y noviembre otras turbinas Solar. Una de las cuatro unidades ya fue sometida a mantenimiento y quedan tres pendientes. Si llegan los componentes, el objetivo es avanzar sobre las tres. Cada equipo que hoy produce alrededor de tres megavatios podría volver con unos cinco, reforzando la potencia disponible para enero.
La Rolls-Royce tendrá una intervención más profunda. “Le vamos a cambiar el rotor, el estator con todos los álabes, el generador de gases y el panel de control”, detalló Castillo. El objetivo es recuperar 26 megavatios confiables y modernizar un sistema de comando con unos veinte años de antigüedad que hoy dificulta el monitoreo remoto.
Nueva usina y tres obras complementarias
Mientras se sostiene la central actual, continúa la construcción de la nueva usina. Tras la descarga del equipamiento llegado desde China, se desarrolla el proceso aduanero y el traslado de los componentes hacia el área de obra, mientras siguen el hormigonado de bases y la preparación de materiales.
Castillo adelantó que representantes del inversor chino llegarán a la provincia para ajustar con Terra Ignis el cronograma y los frentes que podrán ejecutarse en paralelo. “Pasada ya la veda, necesitamos mayor precisión en estos planes”, sostuvo. El ritmo dependerá de la cantidad de personal desplegado y del flujo mensual de inversión.
La planta requiere además tres obras complementarias: la alimentación de gas, la vinculación eléctrica con la usina actual y el abastecimiento de agua necesario para el ciclo combinado. En el primer caso ya existe factibilidad y se trabaja sobre el proyecto ejecutivo del nuevo tramo de gasoducto.
Por ahora se mantiene como horizonte la puesta en funcionamiento hacia mediados de 2027. Castillo advirtió que la fecha “va a ajustarse en función de cómo vengan las obras complementarias” y del ritmo de inversión. La nueva central asumirá la generación principal y la actual quedará como respaldo, mientras se ampliarán transformadores y líneas de distribución.
La próxima etapa del gas
Total Energies proyecta invertir hasta 1.500 millones de dólares en el Proyecto Alberdi, un nuevo desarrollo offshore en Tierra del Fuego cuyos estudios definirán qué trabajos se ejecutarán en 2028 y cuáles en 2029.
Castillo explicó que la Provincia viene reclamando al consorcio mejoras de producción en tierra y costa afuera. Uno de los puntos centrales es Vega Pléyade, actualmente sin inyectar por una cuestión de presión vinculada con Fénix. “Esta semana me han planteado que para mediados del año que viene la baja de presión podría permitir que comencemos ya con la inyección de Vega”, sostuvo.
Ese escenario obliga a incorporar nueva producción a medida que los yacimientos pierden presión. “Fénix va a ir decreciendo porque vas gastando reserva, entonces tenés que hacer una nueva perforación para sostener el nivel de producción. Esto se planifica años adelante”, explicó.
En tierra ya comenzó un programa de intervenciones con distintas tecnologías sobre pozos existentes, que continuará durante lo que resta de 2026 y comienzos de 2027. A ello se sumarían dos nuevas perforaciones previstas para el próximo año en la zona de Río Cullen, con el objetivo de incorporar nuevos aportes al caudal actual.
El Proyecto Alberdi representa una escala mayor. “Hablar de 1.500 millones de dólares en la cuenca de Tierra del Fuego es un montón de plata y de nuevas acciones, porque una nueva perforación offshore es muy costosa”, remarcó Castillo. La Provincia también busca atraer operadores hacia otros bloques con sísmica 2D para avanzar luego con estudios 3D y perforaciones.