a Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) pondrá en marcha nuevas medidas de control sobre los servicios de internación domiciliaria, con el objetivo de garantizar que sus afiliados reciban la totalidad de las prestaciones autorizadas y evitar que las empresas proveedoras cobren por servicios que no se brindan efectivamente.
La decisión responde a las falencias detectadas durante las auditorías realizadas por el directorio de la institución, que evidenciaron diferencias entre las coberturas financiadas por la obra social y la atención que reciben los beneficiarios en sus domicilios.
Uno de los principales aspectos que se buscará corregir es el incumplimiento de las horas de atención domiciliaria. En ese sentido, el presidente de OSEF, Gustavo García, advirtió que las empresas deberán garantizar la presencia efectiva del personal durante la totalidad del tiempo autorizado.
“Las empresas van a tener que readecuar sus sistemas y si la obra social le paga 12 horas de cuidador domiciliario, 12 horas va a tener que estar el cuidador domiciliario dentro de la casa y no seis o cuatro”, sostuvo.
Para verificar el cumplimiento de esta obligación, la institución implementará auditorías sorpresivas que permitirán constatar si los servicios se prestan en las condiciones y durante los horarios establecidos.
También se avanzará en un esquema de auditorías compartidas con las empresas, que permitirá contrastar las observaciones y reclamos de los afiliados con las condiciones reales de atención.
Las medidas fueron acordadas durante una reunión encabezada por García, junto al vicepresidente de OSEF, Jorge Giménez, y los directores Adriana Soria, representante del sector activo, y Horacio Gallegos, por el sector pasivo, con representantes de las empresas responsables de brindar los servicios de internación domiciliaria.
Durante el encuentro se analizaron las irregularidades detectadas y se estableció el compromiso de introducir mejoras en los mecanismos de seguimiento y control de las prestaciones.
García explicó que la prioridad es asegurar que los beneficiarios reciban la atención que necesitan y que la obra social está obligada a garantizar. “El objetivo principal es asegurar que los afiliados reciban la prestación que les corresponde. El camino para lograrlo es el consenso, el trabajo coordinado y el fortalecimiento continuo de los servicios”, afirmó.
Si bien reconoció la importancia de mantener una relación de trabajo con las empresas proveedoras, dejó en claro que los intereses de los prestadores no pueden estar por encima de los derechos de los beneficiarios.
“Los prestadores privados son socios estratégicos de nosotros, pero hay un límite, primero siempre está el afiliado”, remarcó.
Desde OSEF señalaron que el fortalecimiento de los controles también permitirá detectar incumplimientos con mayor rapidez, mejorar la calidad de la atención y evitar que se destinen recursos a prestaciones que no se cumplen en las condiciones contratadas, y que los fondos destinados a la internación domiciliaria se traduzcan efectivamente en servicios para los afiliados, especialmente para quienes dependen de la asistencia de cuidadores y otros profesionales de la salud en sus hogares.