n la pirámide del optimismo, pese a que la actividad económica cayó 2,9% en julio y encendió las alarmas sobre el desempeño del tercer trimestre, aparece el presidente Javier Milei.
En sus últimas apariciones públicas negó cualquier inconveniente y ratificó las bondades de su modelo.
“Estamos en niveles máximos de PBI”, sostuvo el jefe de Estado y proyectó “cuatro años de crecimiento”.
Y sostuvo, en la Cámara de Comercio de Estados Unidos el jueves, que no hay problemas de empleo con una tasa por debajo del 8 por ciento.
Pero hay funcionarios que no dan aval a semejante optimismo. En la primera línea oficialista, hay voces que dan cuenta de los problemas. Que la micro “está golpeada pese a una macro ordenada”.
Hay más: en julio existió una reunión de Gabinete en la cual el Presidente anticipó ciertas dificultades pero con un arranque importante a partir de noviembre en materia económica.
Algo similar a lo que dijo el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo.
El jefe de Hacienda declaró el 14 de abril de 2026 que los siguientes 18 o 20 meses serían “los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas”.
Sin embargo, ciertos cuadros técnicos y con conocimiento de los números de la recaudación impositiva de la gestión libertaria siempre observaron complejidades ante una economía con caída de consumo.
El problema es que todas esas previsiones de la Casa Rosada chocan con la realidad que ven los especialistas. Esta visión incluye un pronóstico para nada alentador: la aparición de una recesión técnica podría ser real.
Federico Filippini, economista jefe de Adcap, es uno de ellos.
Según sus cálculos, serían necesarios incrementos mensuales consecutivos, a partir de agosto, cercanos al 3%, para evitar una contracción trimestral.
En la misma línea, Federico González Rouco, economista jefe de Empiria, sostuvo que, después del dato de julio, resulta muy difícil que la actividad no cierre el tercer trimestre en terreno negativo.
Para revertir esa situación, estimó que sería necesario un crecimiento acumulado de alrededor del 6% entre agosto y septiembre.
Claudio Caprarulo, director de Analytica, calificó el resultado de julio como muy negativo y señaló que dejó poco margen para una recuperación durante el trimestre.
En ese contexto, planteó que el escenario de una recesión técnica se convirtió en la hipótesis principal. (Noticias Argentinas)