a Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) anunció el inicio de los trabajos preparatorios para renovar las defensas del muelle comercial de Ushuaia, una obra destinada a mejorar la seguridad durante las maniobras de atraque de los buques.
Las tareas comenzaron 82 días después de que el organismo nacional comunicara, el 29 de julio, la adjudicación de la licitación para reemplazar 75 defensas. Sin embargo, todavía no se inició la instalación de los nuevos dispositivos, prevista a partir de diciembre.
De esta manera, la etapa principal de la obra coincidirá con los meses de mayor movimiento de cruceros, en una terminal intervenida por Nación, precisamente, bajo argumentos que incluyeron deficiencias en las condiciones de seguridad de sus instalaciones.
La obra fue adjudicada a Concret Nor S.A. mediante la Licitación Pública 05/2026 de la Administración General de Puertos, en liquidación. El procedimiento comenzó en mayo, con la apertura de cinco ofertas en junio y la preadjudicación el 13 de julio.
El presupuesto oficial contemplaba 959 millones de pesos y 2.302.500 dólares, mientras que la propuesta seleccionada ascendió a 1.342 millones de pesos y 2.573.156 dólares. Según la comisión evaluadora, la oferta superó en un 18,08% el presupuesto previsto.
Los trabajos comprenden el retiro de las defensas existentes, la instalación de 75 nuevos dispositivos, la adecuación de sus fijaciones y reparaciones en estructuras de hormigón, en un plazo de 270 días corridos.
Según la programación de la ANPYN, entre diciembre y febrero están previstas 349 recaladas: 123 en diciembre, 114 en enero y 112 en febrero. Representan casi el 64% de los 550 arribos programados entre octubre de 2026 y abril de 2027.
Diciembre será el mes de mayor actividad, con jornadas especialmente exigentes: el día 28 están previstos 11 arribos; el 26, otros 10; y el 19, un total de 8. En enero, el día 6 también se esperan 8 recaladas.
La ANPYN aseguró que los trabajos se organizarán para no interferir con las operaciones de cruceros. Sin embargo, no difundió un cronograma detallado que permita conocer qué sectores serán intervenidos, durante cuánto tiempo ni qué medidas específicas se adoptarán para garantizar la seguridad mientras se reemplazan las defensas.
La situación expone además una contradicción entre los argumentos de seguridad utilizados para justificar la intervención nacional y los tiempos de ejecución de una obra destinada a mejorar esas mismas condiciones.
Pese a que la adjudicación fue anunciada a fines de julio, transcurrieron 82 días hasta el inicio de las tareas preparatorias. Esa demora trasladó la etapa principal del recambio al período de mayor actividad portuaria, aumentando las exigencias de planificación para evitar que los trabajos comprometan la seguridad o afecten las operaciones habituales del Puerto de Ushuaia.