espués de una semana con condiciones distintas a las habituales, el tiempo en la capital fueguina retoma su comportamiento más característico: cielos cubiertos, mejoras breves y precipitaciones aisladas que se alternan a lo largo del día, sin fenómenos de importancia.
Karamanian explicó que ese patrón responde al paso sistemático de pequeñas perturbaciones. “Todos los días vos tenés una perturbación, todos los días podés amanecer a lo mejor con tiempo relativamente bueno y te desmejora, llueve y otra vez vuelve a mejorar”, describió, y remarcó que se trata de una condición “más fueguina, más característica de la época”.
El martes comenzará nublado y el aspecto a seguir será el viento. El especialista señaló que hacia el mediodía podrían registrarse ráfagas más intensas del sector noroeste y oeste, que aportarán inestabilidad y alguna llovizna muy débil, con gotas aisladas. Las máximas se ubicarían entre los 10 y 11 grados, y hacia la noche el viento y la nubosidad disminuirán.
Esa mejora se extendería hasta la mañana del miércoles. Desde el mediodía, sin embargo, las nubes volverán a aumentar y traerán otra vez algo de inestabilidad, con precipitaciones débiles y temperaturas similares a las de la jornada anterior. “Fijate que los días son parecidos, nubes, algo de viento del sector norte, máximas de 10 grados, por momentos mejora, o sea, la característica es la variabilidad del tiempo”, resumió.
El cambio llegaría el jueves. “Hay un descenso de las temperaturas con respecto a lo que serían lunes, martes y miércoles, se pone un poquito el sudoeste y ahí baja un poco las temperaturas en promedio”, anticipó el meteorólogo.
Más allá de las ráfagas previstas para el martes al mediodía, Karamanian aseguró que “no hay sobresaltos” y definió el escenario como “una característica típica del verano nuestro”, en el que, eventualmente, las máximas pueden alcanzar los 12 o 13 grados.