l Plan Estratégico para el desarrollo acuícola fue elaborado como una iniciativa que busca consolidar a Tierra del Fuego como un actor relevante en el mercado productivo global, a partir de la generación de empleo, la atracción de inversiones y la ampliación de su matriz económica, según precisó el gobernador Gustavo Melella, quien planteó como meta alcanzar un lugar de liderazgo en el sector.
“¿Qué lugar queremos ocupar? El primero, es el deseo que tenemos todos porque tiene que ver con el desarrollo, con la inversión. Y se vincula directamente con puestos de trabajo”, afirmó durante la presentación realizada a fines de la semana pasada ante empresarios y diplomáticos.
La propuesta se inscribe en una política de diversificación productiva que busca aprovechar las condiciones naturales y los beneficios fiscales de la provincia para impulsar nuevas actividades económicas.
Melella remarcó la necesidad de avanzar en este sector como respuesta a la demanda de trabajo. “Necesitamos recuperar muchos puestos de trabajo. Lo dijimos cuando empujábamos la ley que tanto costó. Tenemos las condiciones naturales, tenemos los beneficios fiscales, pero tenemos la necesidad de generar trabajo”, sostuvo.
El mandatario también vinculó esta iniciativa con un proceso más amplio de transformación productiva. “En nuestro plan de ampliación de la matriz productiva está la acuicultura, entonces tenemos que empujarlo. Así que tenemos la gran oportunidad, como tiene Chile, como tiene Noruega y otros países en el mundo que se destacan, que hoy ocupan la mayor producción mundial. Tierra del Fuego tiene que ocupar ese lugar”, expresó.
Frente a los cuestionamientos ambientales que genera la actividad, el Gobernador planteó la necesidad de abordarla con regulación y tecnología. “Hoy la producción está muy controlada, hay mucha tecnología. Impacto ambiental tienen los cruceros, tienen los catamaranes y muchas actividades del humano impactan el medio ambiente. Lo que hay que hacer es cuidarlo, llevar adelante toda la regulación”, indicó.
En esa línea, aseguró que el desarrollo productivo no está reñido con el cuidado del entorno. “Al empresario también le conviene tener ese beneficio de una zona limpia, sana, sin dificultades. Pero el cuidado del Estado siempre va a estar”, afirmó, y agregó: “No hay que tener miedo ni demonizar una actividad productiva, porque eso es un error muy grande y, sobre todo, demonizar las actividades productivas significa privar a fueguinos y a fueguinas de tener trabajo”.
El Gobernador destacó además el carácter estratégico del plan, más allá de su impacto económico inmediato. “Este proyecto es una decisión estratégica, no solo una oportunidad económica. Es estratégico porque está dentro del plan de desarrollo de la provincia, es estratégico porque pone a Tierra del Fuego con la posibilidad de ser una provincia exportadora —distinta al resto pero exportadora—, porque genera trabajo y nosotros decimos que el trabajo es soberanía. Es estratégico porque trae inversión privada en un momento tan complicado del país, de la Argentina, donde tanto se habla: son inversiones privadas reales”, subrayó.
Consultado sobre las razones para impulsar la acuicultura en la provincia, Melella enumeró tres ejes centrales: “Primero, porque tiene todas las condiciones naturales, los beneficios de la naturaleza que tenemos. Segundo, por los beneficios fiscales que tiene Tierra del Fuego, que lo hace diferencial al resto del país. Tercero, insisto, necesitamos generar trabajo”.
Finalmente, el mandatario hizo hincapié en el impacto concreto que puede tener la actividad en el territorio. “Muchas, trabajo, sobre todo en la zona centro y norte. Y este es un sistema productivo que involucra a mucha gente. Incluye una determinada cantidad de puestos directos e indirectos”, concluyó.