Advierten los riesgos del presunto brote de triquinosis
Alerta sanitaria

Advierten los riesgos del presunto brote de triquinosis

El exdirector de Bromatología municipal Adrián de Antueno expresó preocupación por la falta de precisiones públicas sobre el foco de contagio que habría afectado a ocho integrantes de una familia de Ushuaia. El veterinario sostuvo que la trazabilidad del producto resulta clave para evitar nuevos casos y reclamó información oficial sobre el origen de la carne involucrada.
09/06/2026
L

a investigación por el presunto brote de triquinosis detectado en Ushuaia continúa sin definiciones públicas sobre el origen de la carne que habría provocado el contagio de ocho integrantes de una misma familia, una situación que despertó preocupación entre especialistas vinculados al control sanitario y bromatológico.

El médico veterinario Adrián de Antueno, exresponsable del área de Bromatología municipal, consideró que el tiempo transcurrido desde la detección de los casos debería haber permitido identificar el foco primario de la infección o, al menos, brindar mayores precisiones sobre el avance de la investigación.

“Es una noticia que lleva tres o cuatro días y si hay algo que se debe conocer inmediatamente es el foco primario. Eso es lo que aún falta y es lo que me preocupa. Me imagino que también le preocupa a la comunidad y a las autoridades encargadas de resolver esta cuestión”, afirmó.

El especialista aclaró que, hasta el momento, tampoco se difundieron los resultados finales de laboratorio que permitan confirmar de manera definitiva el diagnóstico de triquinosis en los pacientes afectados, aunque reconoció que los profesionales que intervinieron en el caso se apoyaron en síntomas altamente compatibles con esa enfermedad.

“He escuchado a los colegas que están trabajando en el tema y lo que saben surge de la atención de este núcleo familiar afectado. Se han guiado por la sintomatología y por signos que son bastante asertivos, pero todavía falta el resultado final del laboratorio para determinar definitivamente que se trata de triquinosis”, explicó.

No obstante, sostuvo que la identificación del lugar donde se adquirió la carne involucrada debería avanzar en paralelo al diagnóstico clínico. “Una vez que se produjo este brote humano ya se tendría que saber cuál es el foco. Eso es lo que tampoco he podido averiguar y es lo que más me preocupa”, remarcó.

De Antueno consideró que la principal falencia observada hasta el momento está relacionada con la trazabilidad del producto. Según indicó, cuando los animales son faenados dentro de los circuitos habilitados, existen mecanismos de control que permiten reconstruir rápidamente su origen.

“Lo que veo que está fallando es la trazabilidad. Si la carne hubiera pasado por el matadero, se habría detectado el problema porque justamente para eso existen esos controles. Cuando llega un animal hay una guía, se sabe quién es el propietario, de dónde proviene y cuál es el recorrido que hizo”, señaló.

En ese sentido, planteó que la investigación debería concentrarse inicialmente en el lugar donde la familia adquirió la carne o los productos derivados que habrían provocado la enfermedad. “Las personas afectadas están vivas y pueden decir dónde compraron esa mercadería. Hay que ir ahí. Si se compró en un comercio y no se descubre el origen, entonces el foco tiene que ser tomado como el comercio. Ese comerciante debe informar de dónde obtuvo la carne para continuar con la trazabilidad”, sostuvo.

El veterinario también vinculó el episodio con posibles circuitos de producción o comercialización fuera de los controles sanitarios habituales. “Evidentemente ese porcino no pasó por el matadero. Fue directamente a un comercio o a algún circuito que escapó a los controles establecidos”, afirmó.

Respecto de la enfermedad, explicó que la triquinosis es una parasitosis que se transmite al consumir carne de cerdo o productos elaborados con carne porcina infectada. A diferencia de otras enfermedades alimentarias, no existe contagio entre personas.

“No hay ninguna posibilidad de transmisión entre seres humanos. El contagio se produce por el consumo de carne parasitada. En general ocurre cuando un animal fue criado en condiciones inadecuadas y tuvo contacto con roedores infectados, que son los principales reservorios del parásito”, detalló.

De Antueno recordó que la enfermedad puede provocar fiebre, vómitos, dolores musculares, cefaleas e inflamación de párpados, entre otros síntomas. Además, advirtió que los cuadros severos pueden tener consecuencias graves si no son tratados a tiempo.

“Si no se la medica y no se la atiende rápidamente, puede causar la muerte. Por suerte estos casos fueron detectados y están siendo tratados, pero aun así pueden quedar secuelas crónicas. Por eso es tan importante actuar rápido y determinar de dónde salió la carne infectada”, indicó.

Finalmente, consideró que la situación representa un llamado de atención para todo el sistema de control sanitario. “Estamos hablando de una enfermedad que se controla desde hace más de 200 años. Por eso hablé de un retroceso sanitario. Lo que debería ocurrir ahora es identificar el foco primario, intervenirlo, decomisar toda la mercadería involucrada y realizar los estudios correspondientes para evitar que aparezcan nuevos casos”, concluyó.

Cuál es tu opinión sobre la nota?
  • Me interesó
    %
    0 votos
  • No me interesó
    %
    0 votos