l Municipio de Ushuaia salió a responder las críticas surgidas tras la difusión de un informe televisivo sobre el relleno sanitario de la ciudad y aseguró que las imágenes exhibidas no reflejan el funcionamiento del predio donde se realiza la disposición final de residuos urbanos. Desde la administración municipal sostuvieron que no existió ningún pedido formal para recorrer las instalaciones y cuestionaron la metodología utilizada para elaborar el material difundido por un medio nacional.
El secretario de Políticas Ambientales, Culturales y Educativas, David Ferreyra, señaló que la situación se produjo en un contexto donde el relleno sanitario ya se encontraba bajo observación pública a raíz de las versiones que lo vinculaban con un presunto foco de hantavirus, hipótesis que posteriormente fue descartada por las autoridades sanitarias.
Según explicó, la persona que realizó el material se presentó en el lugar como un creador de contenidos que trabajaba para una señal nacional, pero nunca gestionó autorización para ingresar al relleno sanitario ni solicitó una entrevista con autoridades municipales. En ese sentido afirmó que “nunca se ingresó al relleno sanitario y nunca hubo una solicitud formal al municipio de poder ingresar al relleno sanitario para tomar algún tipo de imagen”.
Ferreyra indicó que las imágenes difundidas corresponden a un sector lindante destinado al acopio de chatarra y no al espacio donde se desarrolla la operación diaria del relleno. Al respecto señaló que “las tomas que se hicieron tienen que ver con un sector lindante al relleno, que es el chatarral”, donde los materiales son clasificados, acopiados y posteriormente enviados fuera de la provincia para su tratamiento. También sostuvo que el informe mostró “la foto del momento”, sin explicar los procesos posteriores de compactación y limpieza que se realizan en el lugar.
El funcionario remarcó que el Municipio no tiene objeciones a que periodistas o equipos de comunicación recorran las instalaciones, pero aclaró que esas visitas deben realizarse bajo condiciones de seguridad específicas debido a la presencia de maquinaria pesada y áreas operativas restringidas. En ese marco afirmó que “si vas a hablar de relleno sanitario tenemos mil cosas para contarte de cómo funciona el relleno”, y consideró que esa información estuvo ausente en el informe.
Además defendió el sistema de disposición final utilizado en Ushuaia y rechazó las comparaciones con un basural a cielo abierto. Según explicó, la ciudad cuenta con un relleno sanitario que funciona bajo parámetros técnicos determinados y con controles ambientales específicos. En ese sentido remarcó que Ushuaia “tiene relleno sanitario porque tiene distintas condiciones, estructuras, herramientas e ingeniería que lo hacen tal”, además de encontrarse bajo supervisión de las autoridades provinciales competentes en materia ambiental.
Ferreyra también cuestionó la forma en que se intentó registrar imágenes del predio. Según relató, durante la visita se intentó operar un dron sin las autorizaciones correspondientes dentro de un espacio concesionado, una situación que consideró incompatible con las normas de seguridad y funcionamiento del lugar.
Se refirió además a la continuidad operativa del predio y reiteró que el Municipio mantendrá el aprovechamiento de la capacidad disponible mientras avanza en nuevas etapas de planificación. “Vamos a aprovechar hasta el último metro cuadrado aprovechable porque no vamos a buscar otro lugar a sacrificar”, afirmó y advirtió sobre las dificultades que enfrenta Ushuaia para disponer de nuevas tierras destinadas a la disposición final de residuos.
En ese marco explicó que la gestión municipal trabaja en la elaboración del próximo pliego de concesión del servicio, cuyo vencimiento está previsto para diciembre de 2026. Entre los objetivos planteados figura la incorporación de mejoras tecnológicas, nuevos sistemas de operación y acciones destinadas a reducir el impacto visual del predio. Según indicó, “dentro de esas acciones obviamente está la mejora paisajística y visual de todo el perímetro”, además de intervenciones vinculadas al cierre progresivo de celdas y a la recuperación futura de sectores ya utilizados.
Ferreyra consideró que el debate sobre la gestión de residuos debe apoyarse en información técnica y no únicamente en registros visuales aislados. “Hubiese estado bueno que me digan cómo funciona esto, cómo pasa esto”, expresó al sostener que el informe difundido ofreció una visión parcial de una infraestructura que funciona desde hace más de 27 años como centro de disposición final de residuos de la ciudad.