a Casa del Deporte volvió a ser refugio de un nuevo par de finales. La cuarta y tercera división de Futsal AFA necesitaban campeones para esta parte del año y los campeones llegaron, pero no sin antes brindar un espectáculo casi sin precedentes en una noche cardíaca para propios y extraños que culminó con la coronación de HAF y Comercio.
El primer show tendría lugar a las 19:30 horas. Allí, Cuervos FDM llegaba listo para medirse ante el HAF Blanco, ese que suele estar en las máximas citas de los juveniles y que llegaba como candidato sin dudas, sostenido en figuras como las de Benjamin "Chucha" Fuentes, Acevedo o Lauti Maragaño.
Del otro lado el Cuervo que tiene talentos crecientes y muy llamativos como Tomassini, Dante Marconi o Maxi "Changuita" Gerez, quería quedarse con la corona de la categoría y dar el golpe.
Lo que tienen este tiempo de divisiones de atractivo es sin dudas la entrega a disposición del juego. Poco se piensa hacia atrás y mucho hacia adelante, por eso las transiciones, los espacios y lo goles suelen ser la constante. Y está vez no fue la excepción, es que HAF y Cuervos se brindaron en ataque y aunque fueron parejos en cuanto a situaciones, la jerarquía de los Rojinegros pesaba más en las áreas y por eso la final parecía quedar del lado de HAF.
Encabezados por un Fuentes endiablado y claramente en otro nivel, los de rojo se encaminaban a un nuevo título, es que después de un infartante duelo, derrotaba a su rival 6-4 a falta de cuatro minutos. Pero el amor propio de los pibes, que no entienden sobre rendirse, hizo levantar a Cuervos que descontó, pero que, en el mismo momento que se puso 5-6 se quedó con un hombre menos por la expulsión de Gerez. Si embargo HAF no supo aprovechar esa superioridad y perdono a los dirigidos por Lezcano.
Pese a tanta verborragia futbolística, HAF logro ponerse 7-5 cuando quedaban poco más de un minuto y ahí, si, parecía que la fiesta era rojingera, Pero no. Es que a falta de cuarenta segundos y de tiro penal, Dante Marconi volvió a poner a los suyos.
El reloj consumió lo que parecía inevitable, HAF sería campeón. El balón se cayó de la 40x20 por el lado del lateral izquierdo de Cuervos en zona de ataque, y cuando el electrónico marcaba 1" para que todo termine, Marconi puso en juego la bola al corazón del área de HAF, alguien ahí se olvidó de Alvarez, y el joven con la 16 en la espalda la empujó para delirio total de un banco Cuervo que no entraba en si de la locura y la emotividad.
La final se fue al punto fatal, al de los penales, y ahí HAF también padeció, es que estuvo match point en contra, pero la figura de Girotti en el arco rojinegro, más la efectividad casi total de los ejecutantes le dieron a los de Fuentes y compañía una nueva estrella, en lo que fue una definición tremenda y polémica.
La velada continuó con el choque que a las 21:30 disputaron Ateneo y Comercio por el título Sub 20. Y acá hay que ser sinceros, el Atepop cortaba ticket como loco, es que en la previa todas las apuestas daban como favorito a los de Aranda, por presente y por jerarquía, pero las finales se juegan, se viven, y después, recién después se ganan.
La ganaba Ateneo al cabo de la primera etapa 4-1 con una tranquilidad asombrosa. Es que Bauti Rodríguez manejaba todo, Thiago Vazquez en el arco era una garantía y Nacho Sara más Maxi Arnez, pibes de mil finales, completaban un poderío en Ateneo que sumado a un Duarte empachado de gol le daba la sensación a los de blanco de que la estrella quedaría ahí, en sus vitrinas.
Lo que ocurrió fue que Comercio, el de Puebla y Colarte, salió al complemento con otra cara, entendiendo sin discusiones que lo que estaba en juego era un título, y que, perdido por perdido, había que entregar el alma, que no había mañana y que correr y meter no era negociable. Ateneo también entendía eso, pero no pudo sostenerlo.
Es que Ateneo salió a la segunda etapa sin piernas, escandalosa e inexplicablemente sin piernas, o tal vez no tan inexplicablemente, sucede que Ateneo, ese mismo día, dos o tres horas antes de la final, había tenido un duelo de primera división ante Los Andes en el Gimnasio de Camioneros, y ahí estuvieron Rodríguez, Sara, Arnez y compañía, apenas unas horas antes de una final.
Y si se explica el calambre de Bauti Rodríguez que jugó con una sobrecarga, y ahí se explica un Ateneo que en el complemento no pudo hacer pie ni tenerla, un Ateneo que ya sufría la ausencia de Mirko Bueno por lesiones e inconvenientes físicos. Ateneo no fue rival para Comercio en la segunda mitad u Comercio que de la mano de Trovina, Suárez, Tolaba y Vera principalmente, trabajo lo que le tocaba con total paciencia y, en el epílogo del partido, con humildad y convicción, llevó la serie a los penales.
Una vez más la moneda del punto fatal fue juez del título, y en ese escenario, Comercio tuvo en su arquero Gagnoto a un figura clave. El título se lo quedó en una hazaña total el conjunto de Puebla, casi un milagro, y así se disfruta mucho más.