a Copa “Malvinas Argentinas”, que tiene a cinco combinados de selecciones locales de la provincia de Río Grande y Ushuaia enfrentados entre sí, se celebró por primera vez a partido ida y vuelta de forma, casi masiva, marcando así un precedente histórico que, dicho por los dirigentes de ambas ligas, buscarán repetir de manera ininterrumpida.
Con la Casa del Deporte de Ushuaia el sábado y la Fortaleza Verde el domingo, como escenario en Río Grande, la acción dio inicio enfrentando en primer turno al seleccionado Sub 15 para luego hacer lo propio los convocados Sub 17 y Sub 20 de ambas ciudades.
De este modo, el plato fuerte de cada día se daba entre las divisiones mayores, femenino y masculino, quienes serían encargados de cerrar ambos días de competencia.
En los duelos juveniles empezó a notarse la diferencia del conjunto del norte de la isla por sobre los capitalinos. La quinta división de Ushuaia tuvo muchos problemas el sábado y cayó derrotado 6-3 en tanto que la Sub 15, pese a ir ganando y dominar, no pudo reponerse de errores propios y también cayó de local 5-3.
La Sub 17 fue la que dio claras muestras de superioridad. Es que el talento de Fuentes, Rodríguez, Caruso, Vargas, Trovina y compañía fue demasiado para Rio Grande y le entregó a Ushuaia su primera alegría.
El domingo la cuestión sería idéntica para los pibes. Rio Grande se quedaría con el punto en la Sub 15 y Sub 20, pero Ushuaia volvería a adueñarse con autoridad en la Sub 17.
La noche del sábado abría el fuego para los seleccionados mayores. Y ahí se vería una de las actuaciones más completas de Ushuaia en el reconto de los dos días.
Es que las dirigidas por Ceballos vencieron a su par riograndense 3-2 en la Primera Femenina y, pese a lo corto de resultado, brindaron una actuación soberbia, segura y casi sin fisuras mereciendo incluso ganar por una diferencia un poco más holgada.
Luci Gómez, como gran figura de la noche, más la siempre imponente Sol Jara y el aporte de Velázquez, Pereyra o Centeno, le dieron a las locales un dominio claro que terminó con una victoria justa en lo que suele ser un duelo apretado.
Lo opuesto ocurrió en La Fortaleza el domingo. Ahí fue Rio Grande quien dominó, sobre todo en la etapa inicial. Figueroa, Sánchez y demás corrigieron errores de la jornada sabatina y superaron a Ushuaia con el mismo marcador con el que habían caído el día previo ratificando la paridad que entre estos dos selectivos existe.
Pero todas las luces del espectáculo sin dudas estarían puestas sobre el choque de los combinados de la Primera División masculina.
Ahí, la tapa de la revista, en el clásico por excelencia del Fin del Mundo. Y la realidad es que Rio Grande, al igual que en la pasada edición de la Copa, fue superior a Ushuaia.
Enfocados en el día sábado, el conjunto dirigido por Barrios maniató a los locales. Rio Grande ha encontrado en el último tiempo una línea de unidad y de agresividad sobre la 40x20, con o sin balón, que fue demasiado para un Ushuaia que no pudo adaptarse al ritmo de su rival, ni tampoco imponer el propio para emprolijar las cosas.
Perpetto, Sánchez, Valderas, Barrios y un Gandolfi descomunal fueron algunos de los puntos más altos en la victoria de Grande a domicilio 6-2 sobre un Ushuaia que pese a contar con buenos elementos como Uriel Espinoza, Josué Dorsch o Emanuel Girotti en ataque, nunca pude dominar el juego, siendo probablemente Nelson González desde el eje el mejor de los capitalinos.
Y la historia no iba a cambiar en el norte de la isla el día domingo. Pese a que Ushuaia se vio mejorado, sobre todo en el imponer condiciones sobre el ritmo de juego, y trabajar mejor en los espacios, una vez más la faceta ofensiva se hizo cuesta arriba.
El buen arranque fue castigado con dos transiciones y goles del dueño de casa para un 0-2 que complicaba el horizonte. Fue al descanso 2-1 para Rio Grande tras el descuento de Garay con un Iván Godoy y un Tiziano Daguerre muy positivos para los de Bonvehi.
Sin embargo, en el complemento, costó de sobremanera arribar al arco defendido por Koki Chávez de manera clara. Por eso, cuando diez minutos le quedaban al juego, Gabi Sánchez sentenció por tercera vez en la noche a Román Guerrero y ahí el choque se desvirtuó y se inclinó una vez más para Grande, siendo una nueva y contundente victoria 6-2 el saldo final.
La Copa Malvinas Argentinas 2026 tuvo 7 triunfos para el selectivo de Río Grande y tan solo 3 para Ushuaia, algo que marca una clara superioridad a favor de los del norte. No necesariamente en el juego, aunque en esencia sí, porque lo marca claramente en estructura, en espacios dignos para la competencia, en el día a día de los clubes y la posibilidad de formar y entrenar en gimnasios adecuados, los días necesarios para poder proyectarse.
Rio Grande se quedó con la Copa porque fue más que Ushuaia, no solo en juego, sino en lo individual, en lo físico. Ahora, los nuevos compromisos de selecciones por venir pondrán sobre la mesa cosas muy pero muy importantes como nacionales, o la posibilidad de ir a nacionales. Hoy, la alegría es riograndense y la Copa también.