Kirstein pide reparación integral contra Guzmán
Violencia de género

Kirstein pide reparación integral contra Guzmán

La mujer advirtió que una eventual condena no resolverá la falta de ingresos estables ni de vivienda propia. Reclamó acompañamiento durante y después del proceso penal y cuestionó las promesas de asistencia incumplidas. Los alegatos están previstos durante la jornada de hoy.
21/10/2026
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a Fiscalía y la defensa expondrán este miércoles sus alegatos en el juicio contra un exrelator del Superior Tribunal de Justicia, acusado de lesiones graves agravadas por el vínculo, en un contexto de violencia de género. El debate comenzó el viernes 16, más de cuatro años después de la denuncia.

Carla Kirstein, expareja y denunciante del exrelator Marcelo Guzmán, reclamó que el proceso contemple las condiciones en las que deben reconstruir su vida las mujeres que denuncian violencia. “Yo tengo una inseguridad total, digamos, de todo, que yo no tengo nada que me pertenezca, no tengo un techo propio, no tengo un trabajo que me dé un sueldo fijo, que me dé un aguinaldo, que me dé una jubilación”, expresó.

Kirstein pidió que el caso se resuelva con perspectiva de género y que la respuesta estatal alcance también a las necesidades de las víctimas y sus hijos después del juicio. Señaló que una sanción puede permitirle cerrar una etapa, pero que su situación económica y emocional requiere otro tipo de acompañamiento.

Actualmente vive en Chaco y da clases de Pilates. Explicó que no tiene vivienda propia ni un ingreso fijo y que, cuando se enferma, no puede trabajar. Esa precariedad, sostuvo, vuelve más difícil sostener los gastos cotidianos y avanzar en una recuperación que involucra tanto a ella como a sus dos hijas.

También cuestionó la distancia entre la ayuda que le ofrecieron cuando su denuncia tomó estado público y lo que finalmente recibió. Afirmó que funcionarios y dirigentes se acercaron en ese momento, pero que su pedido de una oportunidad laboral no se concretó. “Cuando me decían en qué te podemos ayudar, yo siempre lo único que pedí fue que me dieran un trabajo. No pedía que me regalaran nada, que me dieran un trabajo”, recordó, y aseguró que esa promesa nunca se cumplió.

Su reclamo fue más allá de la sanción que pueda recibir Guzmán. Sobre la pena, pidió “que sea lo que realmente corresponda” y explicó que no sabe si una eventual prisión o la pérdida del empleo del acusado modificarían las dificultades que atraviesa su familia. Su preocupación incluye la posibilidad de que una pérdida del empleo de Guzmán afecte el aporte para la manutención de la hija que tienen en común.

Al referirse a lo que espera de su caso, pidió “que acompañen a las víctimas durante el proceso y también después, porque es muy difícil reconstruirse y salir adelante en todos los aspectos”. Señaló que la inseguridad económica puede convertirse en un obstáculo para denunciar y reafirmó su mensaje de que las mujeres acudan a la Justicia.

Kirstein declaró el viernes por videoconferencia desde Chaco. Contó que la semana previa estuvo atravesada por la tensión y que, al terminar su testimonio, sufrió una descompensación por la que debió recibir asistencia hospitalaria. Relacionó ese malestar con la dificultad de volver a narrar lo vivido y ver al acusado durante la conexión. “Yo estaba un poco incómoda, les digo la verdad, porque la cámara enfocaba a todos por igual inclusive a mi expareja, su abogado. Era como que me quedaba así enfrente y fue como no pensé que iba a ser tan difícil”, relató. Aclaró, sin embargo, que se sintió respetada por los jueces y que pudo hablar.

Al evaluar el trato recibido, señaló que “no me sentí agredida por ninguno de los jueces. Me dieron la palabra, dije lo que pude, no todo lo que tenía que decir, pero bueno, lo que pude”. Explicó que reconstruir los episodios después de tantos años le resultó difícil y que algunas situaciones no habían formado parte de la denuncia.

Entre los hechos que atribuyó a su expareja, relató amenazas vinculadas con la custodia de la hija que tienen en común y con la seguridad de su hija mayor. Dijo que ese temor influyó en el tiempo que demoró en denunciar. Según su relato, Guzmán invocaba su posición dentro del Poder Judicial como una forma de intimidación. Aclaró que no sabe si eran ciertas sus afirmaciones sobre el poder que tenía, pero que le generaban miedo.

También relató que descubrió un dispositivo que grababa audio dentro de la vivienda sin que ella lo supiera. “Yo pensé que era un pendrive común, y lo pongo en la computadora y escuché, y encuentro horas y horas y horas de grabaciones solamente mías, cuando yo estaba sola con la bebé en la casa”, sostuvo.

El juicio quedó limitado a un hecho de lesiones graves después de que el Tribunal declarara prescripta la acción penal por otros dos episodios calificados como lesiones leves. Esa decisión impide juzgar esos episodios por el transcurso del tiempo, sin establecer si ocurrieron. Kirstein cuestionó los años transcurridos hasta llegar al debate y el efecto de esa demora sobre el alcance de la acusación.

La acusación está a cargo de la fiscal María Paula Schapochnik y la defensa es ejercida por Gabriel Ortega. Guzmán negó las agresiones durante la investigación y optó por no declarar en el juicio. Después de los alegatos, el Tribunal deberá resolver si corresponde una condena.

Mientras espera esa decisión, Kirstein insistió en que las necesidades de las mujeres que denuncian continúan más allá de la sentencia. “Vos querés justicia, querés que se haga justicia, pero también querés justicia en todos los aspectos”, sostuvo.

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