El maestro que impulsó la Biblioteca Sarmiento
Memoria fueguina

El maestro que impulsó la Biblioteca Sarmiento

A días del centenario de la Biblioteca Popular Sarmiento, el investigador Roberto Santana reconstruyó cómo el maestro entrerriano Jorge Reynoso promovió su fundación en la Ushuaia de 1926. La primera sede se levantó con mano de obra del Presidio y abrió sus puertas en abril de 1928.
05/11/2026
E

l licenciado en Letras Roberto Santana, que prepara un libro sobre la historia de la institución, describe a Jorge Reynoso como el motor del proyecto. Nombrado en 1920 maestro de la Escuela N° 1, de la que fue director en 1926, comenzó por sumar a un grupo de vecinos. “La energía y la prepotencia de trabajo de Jorge Reynoso se ven concretadas en el acta fundacional”, sostiene el investigador.

La iniciativa contó con el respaldo de Antonio Sagarna, ministro de Justicia e Instrucción Pública de Marcelo T. de Alvear y comprovinciano del maestro, que facilitó las gestiones ante la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares, antecesora de la CONABIP.

El acta del 8 de noviembre de 1926 lleva la firma de la primera Comisión Directiva: Reynoso, Manuel Arce, Gerardo Di Massi, Antonio Rodríguez, Diego Recoviche, Barcleit Fadul, Antonio Vrsalovich, Luis Fique, José Canga Quiñones y Antonio Berós. Allí establecieron que la sociedad sería “absolutamente neutral en cuanto a ideas políticas y religiosas” y que buscaría “propagar conocimientos de letras, de ciencias puras y de ciencias aplicadas”.

La comisión pidió al director del Presidio, Juan José Piccini, mano de obra y mobiliario, y al gobernador Juan María Gómez, un terreno y materiales. En marzo de 1927, por el Decreto 157/27, obtuvo el predio de las actuales San Martín y 25 de Mayo. La biblioteca abrió el 10 de abril de 1928, tras contratiempos que Santana recuerda entre lo trágico y lo jocoso: un temporal arrastró mar adentro una carga de rollizos y, un domingo en que llegó un interno para pintar, la pintura había desaparecido.

El investigador destaca la omnipresencia de Reynoso: daba clases junto a una canoa yagán en el muelle, alfabetizaba en el Presidio y editaba con los internos el periódico ‘El Eco’. “El maestro entrerriano parece estar en dos o más lugares a la vez y sabemos que ese es el paso inicial para convertirse en leyenda”, escribió. Sin embargo, casi no hay fotos suyas: una imagen de su visita a Ushuaia en 1965, recuperada por el Museo del Fin del Mundo, está hoy en la Sala Tesoro que lleva su nombre.

En ‘El Eco’, Reynoso dejó escrita su visión: “No basta crear y sostener escuelas, es necesario también buscar la forma de complementar el estudio creando centros culturales en todo el país, capaces de dignificar al ciudadano. Y la biblioteca proporciona la oportunidad de satisfacer esos anhelos”.

Cien años después, Santana define a la Sarmiento como “una institución que ha logrado adaptarse a los desafíos y a las necesidades del presente sin abandonar su espíritu pueblerino”. El acto central del centenario será el domingo 8 a las 17.30, en San Martín 1589.

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