a Biblioteca Popular Sarmiento de Ushuaia avanza en la organización de su centenario con una agenda de actividades culturales y un proyecto editorial que busca reconstruir su historia institucional. En ese marco, la principal dificultad pasa por el financiamiento necesario para concretar la publicación del libro conmemorativo.
En ese contexto, la integrante de la comisión directiva, Alejandra Palmaz, explicó: “Nos propusimos desde los 95 años trabajar en un proyecto que llamamos ‘Camino al Centenario’, que implicó una búsqueda de archivos históricos, documentos y material fotográfico, con la ayuda de personal, socios y voluntarios”, al describir el proceso previo que dio origen a la iniciativa.
Ese trabajo permitió ordenar y poner en valor el patrimonio documental de la institución. “Pudimos armar un archivo de acuerdo a normas archivísticas y el año pasado, cuando cumplimos 99 años, inauguramos la Sala Tesoro, donde está la colección más antigua y los primeros libros de la biblioteca”, señaló.
A partir de ese proceso, surgió la idea de avanzar en una publicación. “Nos dimos cuenta de la importancia que tuvo la biblioteca en la historia de Ushuaia y decidimos que eso tenía que conocerse. Por eso estamos trabajando en la escritura de un libro, con la coordinación del profesor Roberto Santana, con la intención de presentarlo el 8 de noviembre”, indicó.
El principal obstáculo para concretar ese objetivo es económico. “Tenemos que llegar a 5 millones de pesos, que es lo mínimo para poder imprimir 500 ejemplares. Hoy la biblioteca no tiene ese dinero y lo que ingresa está destinado a los gastos corrientes”, afirmó.
Palmaz detalló que la institución funciona con recursos limitados. “Es importante recordar que la biblioteca es una biblioteca popular, no depende del Estado. Nos sostenemos con las cuotas societarias y algunos subsidios eventuales”, explicó, y agregó: “El edificio es muy grande, requiere mucho mantenimiento y venimos de años donde no hubo una situación económica favorable”.
En ese sentido, señaló que la búsqueda de financiamiento no está resultando sencilla. “No nos es fácil, la realidad es que estamos más menos que más. No hemos podido conseguir todavía el apoyo de alguna empresa que nos ayude con la impresión del libro, pero seguimos golpeando puertas”, sostuvo.
Además del proyecto editorial, la institución desarrolla una agenda cultural durante todo el año. “Invitamos a distintos actores sociales y culturales a participar del centenario y todos los meses tenemos una o varias actividades, como la búsqueda del tesoro que organizaron gestoras culturales”, indicó.
La biblioteca también busca reforzar el vínculo con la comunidad. “Está abierta al público, cualquier persona puede acercarse, leer, usar las salas. También pueden hacerse socios con cuotas accesibles o colaborar con montos mayores a través de las cuotas plus”, explicó.
En paralelo, continúan recibiendo donaciones de material bibliográfico. “Siempre recibimos libros. Luego las bibliotecarias hacen una clasificación y lo que no se incorpora a la colección lo distribuimos a otras bibliotecas o lo ponemos a disposición de la gente en la puerta”, señaló.
Finalmente, Palmaz destacó la importancia de la participación comunitaria para sostener el proyecto. “La idea es poder solventar el libro con colaboración. Por eso invitamos a quienes puedan aportar, ya sea como socios, donantes o auspiciantes, porque es un proyecto que refleja la historia de toda la ciudad”, concluyó.