uego de varias semanas de preocupación e incertidumbre por la posible relación entre Ushuaia y los casos de hantavirus detectados en turistas extranjeros, el Ministerio de Salud de Tierra del Fuego aseguró que los primeros resultados de los trabajos de campo refuerzan la hipótesis de que el origen del contagio no estuvo en la provincia.
El director de Epidemiología provincial, Juan Petrina, explicó que durante los últimos días se desarrolló un operativo conjunto con especialistas del Instituto Malbrán, biólogos provinciales y personal de distintas instituciones científicas y ambientales para relevar posibles reservorios del virus en distintos sectores de Ushuaia. “El principal reservorio y transmisor de la enfermedad podemos decir que es bastante bajo, bastante escaso”, sostuvo Petrina, al referirse al ratón colilargo, señalado como el principal transmisor del hantavirus.
El funcionario cuestionó además el tratamiento mediático que tuvo el caso a nivel nacional e internacional. “Tomaban una parte como título y después lo que estaba más detallado no se leía. Se generó mucha desinformación”, afirmó, y remarcó que desde el inicio la hipótesis de que el contagio se hubiera producido en Ushuaia era “la menos probable”, señaló el especialista.
Según explicó, el operativo de vigilancia incluyó tareas de trampeo y muestreo en distintos sectores del Parque Nacional Tierra del Fuego, Playa Larga y zonas cercanas al relleno sanitario. “Se trabajó en cinco lugares distintos, algunos cercanos a cursos de agua y otros más secos, para tener un panorama amplio”, detalló.
Petrina señaló que participaron especialistas del Malbrán, biólogos de la Dirección de Biodiversidad de la provincia, personal del Parque Nacional Tierra del Fuego y colaboradores de la Universidad y del CADIC. “La verdad que pusieron muchísimo tiempo y trabajo, incluso fuera de horario, y eso permitió fortalecer el operativo”, destacó.
El funcionario indicó que durante el relevamiento se logró una cantidad de capturas superior a la esperada, aunque sin detectar ejemplares del colilargo. “El Malbrán esperaba entre un 15 y un 20% de capturas y tuvimos más del 40%, pero aun así no se capturó ningún colilargo”, explicó.
Además, aclaró que en el sector del relleno sanitario únicamente se encontraron ratas urbanas, que no tienen relación con la transmisión del hantavirus. “En la zona del relleno sanitario no se encontró ningún roedor silvestre, solamente ratas urbanas que no tienen ningún rol en esta enfermedad”, sostuvo.
Petrina insistió en que, además de la ausencia del principal reservorio, tampoco coinciden los tiempos epidemiológicos del supuesto contagio. “Estuvieron solamente dos días en Ushuaia y el período de incubación no da para esta enfermedad”, afirmó. En ese sentido agregó que, según publicaciones recientes, algunos síntomas comenzaron incluso antes de lo que inicialmente se había informado.
El director de Epidemiología también remarcó que desde entonces no se registraron nuevos casos sospechosos en Tierra del Fuego. “No tuvimos casos posteriores ni sospechosos, entonces sería el primer y único caso de la historia de la provincia frente a un roedor que prácticamente no encontramos”, expresó.
Respecto del origen más probable del contagio, indicó que la hipótesis principal continúa vinculada a la pareja neerlandesa que integraba el grupo de turistas afectados. “Se cree que el origen pudo haber sido la pareja neerlandesa, que luego habría contagiado al resto”, señaló.
Los estudios definitivos continúan ahora en el Instituto Malbrán, donde se procesan las muestras obtenidas durante el operativo. Petrina indicó que los resultados completos podrían conocerse en las próximas semanas, aunque aclaró que la evidencia reunida hasta el momento refuerza la postura sostenida desde el inicio por la provincia. “Somos cautos y esperamos los resultados finales, pero toda la evidencia epidemiológica sigue indicando que el origen más improbable es Ushuaia”, concluyó.